divendres, 5 de febrer de 2010

MEMORIA DE MECANO

Cuando fui adolescente era fan fatal del grupo Mecano. Su música me parecía sublime, sus letras poesía destilada. En mi descargo diré que tenía quince años. Y que era difícil sustraerse de ritmos como el de Maquillaje-je-je, o el:

"Ahí me cole y en tu fiesta me planté
coca cola para todos y algo de comer,
mucha niña mona
pero ninguna sola,
luces de colores
lo pasaré bien."

Un mantra, en eso se convirtió Mecano. Hoy no me puedo levantar, que en eso sí que me sigo identificando cada día, o Perdido en mi habitación se convirtieron en un himno. O ya más kitch: "Este chico es una joya/ nadie me lo va a quitar/ hace todo lo de casa/ y le da tiempo a estudiar" (que tanto le divertía a Su, la de El Cajón). También me sublimaban cosas de más enjundia, del tipo:

"Una noche de resaca al tratar de despertar
noté que por el ombligo me empezaba a desinflar,
que mi cuerpo se arrugaba como un papel vegetal
e iba pasando, qué curioso, al estado gaseoso."

Esto último, de la canción Aire, ya me parecía la leche de bueno. O la letra de Barco a Venus, que como era de drogas y hablaba de cosas dolorosas, suponía un grado más en el escalafón de la calidad. La letra de Japón era en cambio más ligera, pero yo la cantaba con la misma fe. El grupo se desplazó a Japón para inspirarse y regresaron con una evidencia descomunal que vista/leída ahora tiene delito penal:

"Entre miles de tornillos
viven en Japón,
son mas de un millón
donde sale el sol.
No son rubios, no son altos,
son tipo reloj,
en un metro hay dos,
donde sale el sol."

Pura poesía (que no poesía pura). Yo lo cantaba a voz en grito, como una letanía extraordinaria, como una verdad nunca dicha, como el colmo de la sutileza filosófica, que musicada sonaba más íntegra. Qué canción maravillosa ese Japón, tan absurdo.
En esos primeros años Mecano era una cosa pequeña, de poco éxito (salvo el primer disco, que fue una revelación, justo es decirlo). Con el segundo y tercer elepés pincharon un poco. Pero yo fui de los fieles. Por eso cuando la gran explosión de Mecano, cuando el enorme éxito, yo era un mecanista viejo (como los cristianos viejos), de los que siempre habían sabido que aquello era canela en rama. El éxito de Mecano fue mi éxito. Su constancia la mía. Éra muy fácil ser mecanista cuando todo el mundo se volvía loco: menos fácil fue serlo cuando los madrileños regalaban hits del tipo Ya viene el sol o Focas. Yo fui fan fatal y vivir su éxito significaba asistir al milagro largamente anunciado. Mi fe se vio recompensada.

Solo que cuando esto ocurrió yo ya no tenía quince años. Asistía a la Universidad y aprendí a combinar sin empacho ninguno No hay marcha en Nueva York con don Luis de Góngora, Bailando salsa con don Miguel de Unamuno (y mira que esto es mucho combinar), Una rosa es una rosa con el Rimado de Palacio y Quédate en Madrid con Fran Gerundio de Campazas, alias Zote (que nos explicaba Ana Rodríguez con enorme paciencia). Aprendí a pasar de las analepsis y las prolepsis a Mujer contra mujer (sorprendente himno lésbico, ahí sí que fueron rompedores). A pasar de La Regenta a la portentosa "Eungenio" Salvador Dalí. A combinar el costumbrismo crítico (el de Mariano José, sí, justo ese) con letras tan vaporosas como la siguiente:

"Yo soy uno de esos amantes
tan elegantes como los de antes
que siempre llevan guantes.
Entre semana soy deportivo
pero el domingo me pongo muy fino."

O a combinar las lecturas pretendidamente rigurosas con letras de tan dudosa eficacia como la de la canción El cine:

"La cola de esta noche no tiene final,
dos horas confiando que no colgarán
dichoso cartelito de completo está el local.
Logré cruzar la puerta diez duritos van,
no me ponga delante ni tampoco detrás.
Ahora sigo mezclando, aunque Mecano se haya diluido en mi sensibilidad actual como un terrón de azúcar (aunque me quito el sombrero ante el desparpajo de Nacho Cano cuando escribe:

"Llenamos el caldero de risas y salero,
con trajes de caricias rellenamos el ropero."

O cuando se atreve con el encabalgamiento más abrupto que vio la vieja raza...

"No te sueltes la mano que el viaje es infinito,
y yo cuido que el viento no despeine tu flequillo,
y llegará el momento
que las almas se confundan en un mismo co-
-razón")

Decía que ahora sigo mezclando. Ya no con Mecano, pero para el caso es lo mismo. ¿Quién me manda engancharme a esta serie que me ocupa, por ejemplo? Da lo mismo. Es lo de siempre: el maridaje entre alta cultura y cultura de masas. Si alguna vez sentí remordimientos, que lo dudo, me los saqué de encima en un momento cuando Federico me chivó al oído: "Puede que algún día me guste la poesía mala muchísimo, como me gusta (nos gusta) hoy la música mala con locura". Pues eso.


41 comentaris:

Felipe ha dit...

Mecano llegó,venció y se evaporó, como todo aquello que se sustenta en lo efímero por falta de convicción cultural

Saludos

mariajesusparadela ha dit...

¡Qué placer leerte, qué mezcla maravillosa, que profundidad y que ligereza!
Eres lo más (que dicen mis alumnos) o eres de puta madre...si, lo eres.

AROBOS ha dit...

Es la evolución natural que todos vamos sufriendo con el paso de los años. Ahora nos parece ridículo, lo que ayer nos parecía "el no va más"; mañana denostaremos lo que hoy nos gusta. Solo permanece lo que es realmente bueno.

Pulgarcito soñador ha dit...

Mirá vos. De la música de España me sobrevive Manolo García y El último de la fila. Me parece lo más glorioso que dieron. Justamente, hoy vi un post sobre Manolo, un gigante.
Pero de Niño veía 300 millones, y ahí, gracias a papá y mamá me enamoré de cantantes como Nino Bravo, Juan Bau o Manolo Otero. Pero debo admitir, que la voz de Nino quedó para siempre en mis oídos y en mi cuore.
Mecano, me sedujo una vez con, precisamente, ese disco que tenía las canciones Los amantes y Los negritos. Pero era demasiado fugaz, como dice Don Felipe. Un abrazo.

Eastriver ha dit...

Felipe, buena síntesis. Tampoco creo que se evaporara, tuvo su mérito y no fue peor que tanta otra música que ha pervivido. Pero es cierto, no se sustenta mucho visto de hoy. Y desde luego, con el tiempo observas que hay tanta música infinitamente mejor... Pero todo nos enseña. Todo.

María Jesús, qué cielo eres. Profundidad y ligereza, me sonrío. Tú también eres de puta madre. Y podas genial, jeje. Gracias por ser mi amiga.

Arobos, lo bueno realmente permanece, es verdad. Por eso nos pasamos por tu blog, porque un gesto, una palabra, nos enseña a mirar de forma diferente. Un abrazo.

Darío, El último sí que creo que fueron buenos de verdad... sí. Pero con lo que me he reído es con lo de que veías 300 millones!!! ¿Tú también???? Era una mierda de programa, pero unió bastante. Además de esa mixtura de artistas era posible sacar siempre algo. Un gran abrazo.

Isabel Martínez ha dit...

Pues yo te leía tarareando a Mecano, que bien que me siguen gustando sus canciones.
Todavía me recuerdo bailando con un grupo de amigos el "Barco a Venus" con unos zapatos que me apretaban y me dejaron los pies hechos un poema. Pero no podía dejar de bailar y de pasarlo bien.
Ahora, sigo escuchando al grupo, que a mis sobrinos les encanta su música, lo mismo que Alaska y otros muchos más. Y mi hermana y yo a coger el micro del karaoke y a bailar mientras los zagales nos jalean.
Gracias por recodarme a Mecano, porque la profundidad no está reñida con la alegría ni el desparpajo.

Mercedes ha dit...

Lo mio fue aún una cosa extraña, mis primeros gustos músicales pasaron de los Amonds, de los que ya no se acordará nadie, a Emerson, Lake & Palmer, una conbinaión de lo más extraña, mientras escuchaba durante el día los discos que ponía constantemente mi madre: Nino Brabo, Camilo Sexto, Karina... Mecano pasó por mi vida sin dejar huella. Años después, cuando empezaron a promocionar el músical ha sido cuando me ha llegado algo, aunque creo que no me perdí mucho, perdón a los fans. Y en la tele, jejeje..., Me gustaba "La casa de la pradera", "Autopista hacia el cielo", "El autoestopista" y ¡el "Un, dos, tres..."! Odiaba las películas del oeste.
Siempre interesante tu manera de contarnos las cosas, tus palabras hacen que cualquier situación se muestre con esplendor.
Un abrazo.

Stalker ha dit...

Buenísimo, Ramón. Me encanta cuando alguien desgrana así sus pasiones. Eso fuimos y en nosotros deja una traza indeleble...

Candorosa la expresión "mecanista viejo",

salve

madison ha dit...

Anda que no pasé tardes de domingo con su "coca cola para todos y algo de comer"

Cuando salíamos los domingos a pasar el día fuera en el coche recuerdo que llevábamos una cinta de casette con la recopilación de canciones, nos la sabíamos de memoria.
Ayy que me he puesto nostálgica.
Me ha encatado esta entrada.

Cecilia Alameda Sol ha dit...

Mecano sigue existiendo. No, no me refiero a los montajes de teatro con sus músicas, ni a los imitadores, ni siquiera a los pinitos que hacen cada uno de los componentes por separado. Eso son extensiones de poca transcendencia.
Las viejas canciones de Mecano siguen sonando tan vivas como cuando se estrenaron.
¿No recuerdas esa que dice
"y Maria se moja las ganas en el cafe
magdalenas del sexo convexo
luego al trabajo en un gran almacen
cuando regresa no hay mas que un somier
taciturno que usar por turnos "?

Carlos ha dit...

Las letras de Mecano siempre fueron de juzgado de guardia, esa obligación por rimarlo todo (a ser posible rima consonante) era ridícula. Al menos en sus primeros años no eran pretenciosos, sino más bien divertidos. Cuando entraron en la fama desbordante, con sus supuestas letras grandilocuentes ya era demasiado (por no hablar de pretender hacer una ópera a partir de una canción ¡pa cagarse!). Pero por suerte, tu texto divertido y entrañable a la vez los rescata en su justa medida. Un placer de lectura.

Culturajos ha dit...

Eastriver, desde el Clot, perdido, comido literalmente por esta ciudad, te respondo. Es simpático que resuene la música jazz, un concierto a cuatro manos de piano clásico o los últimos coletazos del ballet y ahora me despiertes con este guantazo histórico. Yo heredé los discos de mi hermano, los discos y una entrada en la plaza de toros de Albacete. Qué bello es recordar.

Mecano me parece música para adolescentes. Jóvenes de una época joven. Aquello tenía su mérito. La historia de la música pop había que escribirla y hacían falta borrones. Disfrutemos de ellos. Los que no soporto son los de ahora, con triunfitos, carasguapas y compañía. Yo me quedé con Loquillo, El último, Sabina o las barrabasadas de Macnamara o Glutamato y compañía.

Una gran época. Pasada, pero debió de ser grande.

Salud desde Barna.
El padre de Quisque

El alegre "opinador" ha dit...

Te llevo tres años, pero también me enganché a Mecano con furia desde su inicio. Yo, curiosamente, mezclándolo siempre con arquitectura y música clásica. ¡Vaya cocktail!
Un saludo.

Ana Rodríguez Fischer ha dit...

Como tantos productos madrileños de entonces, los Mecano me parecían pura fabricación (impostura); un enjuague de otras cosas que aquí habían vibrado desde el asfalto. La Torroja lo dulcifica y ablanda todo. Covierte un drama real (y psíquico y fisiológico) -Hoy no me puedo levantar- en slogan tarareable, apto para terneritos...
¡Lo siento!

Irene ha dit...

Tras mucho tiempo sin frecuentarte entro y me encuentro con mi grupo favorito de entonces y ahora. Ahora ya no es lo mismo, a todo se le ven más las costuras, pero sigo poniéndome a cantar cuando oigo esas canciones.

romeu.and.romeu ha dit...

Em posiciono al costat de la teva indredulitat actual, no de la passió de quan eres jove: Mecano va ser un churro, i la veueta de la cantant una presa de pel. Ara has caigut del cavall i t'has trobat que no hi havia marxa a nova iork pero la neneta havia aprofitat per estafar uns calerons a hisenda.

Eastriver ha dit...

Ay, Isabel, que todos fuimos jóvenes y bailamos Mecano. Yo los fui a ver dos veces en directo. Va en serio que me encantaban, pero ahora ya los veo con otra óptica y pienso, vale, música muy comercial y algunas letras de delito. De todas formas no soy un pureta, y si se tercia te canto entera la que quieras. Que para ser respetado uno debe comenzar por respetarse a sí mismo, incluso a aquel que fue y ya no es. Un besazo.

Mercedes, ay, Nino y Camilo me pillaron demasiado niño. De la tele, el otro día me descargue el primer La casa de la pradera... cuestión de nostalgia. No la seguí demasiado, pero sí lo suficiente. Un gran abrazo, que estoy con tu novela, en la medida de lo posible...

Stalker, está bien que pilles mi sentido del humor. Y luego, en el fondo, qué quieres... nos hemos limitado a sustituir viejas pasiones por pasiones nuevas, pero no somos tan diferentes a aquellos que fuimos. Un abrazo.

Madison, debes ser de mi generación, más o menos... Celebro haberte puesto un poco nostálgica... Santa palabra la de la nostalgia. Lo cual demuestra una vez más que efectivamente eres de mi generación. Un abrazo.

Cecilia, Cecilia... que noto tu pasión completamente viva. Mecanista vieja, eres, como yo mismo, y en el camino nos encontramos... Abrazos.

Eastriver ha dit...

Carlos, no me digas que esas letras de juzgado de guardia que dices no dan para un comentario exhaustivo... Efectivamente tenían tela, esos ripios consonantes, esos giros, aaa, hoy por hoy me resultan divertidos por lo excesivo. Pero sí, es cierto lo que sagazmente observas, mi texto he pretendido que fuera crítico pero a la vez entrañable. No puede ser de otra manera. Un abrazo. (Por cierto, a ti que te gusta la ópera te lo digo: la ópera Luna tenía un aria que se titulaba "Arrorro, arrorro", aunque no te lo creas. Si es que ni que se pusieran serios podían ser tomados en serio...jeje).

Quisque, el del Clot. Te digo una cosa que lo vas a flipar, coleguilla. Que somos vecinos en estos momentos. ¿No me dirás nada de nada de nada para un café? Yo un poco más arriba, entre Camp de l'Arpa y Guinardó. Un abrazo muy fuerte.

Opinador, para mí la música clásica vino después. Tú sí que tienes verdadero mérito: combinar una cantata de Bach con "En la puerta del sol, como el año que fue, otra vez, el champán y las uvas y el alquitrán, de alfombra están" es demasiado, excesivo... Pero ahí estamos, compartiéndolo. Un abrazo.

Ana, debo darte la razón: la Torroja lo ablandaba todo, pero igual por eso nos gustaba. Cierto que éramos terneritos blandos, como el borreguito de Norit. Pero te juro que a veces odio haber perdido tanto por el camino. Bendita juventud y bendita blandura... Aunque claro, tú sbes que, dejando de lado la emoción de la nostalgia, hoy por hoy te doy la razón. Un abrazo.

Irene, tanto sin frecuentarme tampoco, que estuviste en mi anterior entrada. Yo sí que te frecuento casi diariamente con la vainilla, ya sabes. Un gran y cómplice abrazo.

Romeu, ets dels descreguts, ja ho vec.... Home, potser tens raó, però com li acabo de dir a l'Ana trobo a faltar aquella inocència perduda, la veritat. La meva crítica és, si més no, tendre.. Pero no et dic pas que no tinguis raó, que la tens. Gracies per entrar.

Belen ha dit...

No estoy de acuerdo con esa carga crítica de estar de vuelta. Adoro a Mecano. Los adoraba entonces y los sigo adorando con el alma en vilo. Métete con gente como los Hombres G o No me pises, que tenían delito, pero Mecano era la élite del pop hispano. Hoy se les estudia en los libros de texto musicales, forman parte de nuestra tradición, triunfaron en toda Europa y además eran monísimos y de buena familia... Si me vuelves a fallar así te retiro el saludo.

Marcos ha dit...

Muy bueno, como nos gustaba y como visto desde ahora, si te paras a leer, es increible. Lo que ocurre es que con estas canciones pop las cantas sin darte cuenta de lo que cantas, a la que lo piensas dices, vale, me callo. Pero qué música tan fresca, no me dirás que no.

Maripaz Brugos ha dit...

Yo no tenia quince años, tenia alguno más...pero tambien bailaba con las canciones de Mecano y soñaba con sus letras.

En los recuerdos, está un pedazo de nuestra historia, por eso es bonito recordar.

Gracias por compartir.

Irene ha dit...

Me parece que te equivocas de Irene, porque yo hacía tiempo que no entraba y no sé qué es lo de la vainilla.

Caruano ha dit...

Ramón, cómo me gusta tu balanceo. Con emoción leí tu anterior entrada y con alegría y complicidad leo también ésta.
Y los jamoones son de York...

Caruano ha dit...

Hawaaai, Bombaai, es un paraiiso...
Y Coltrane , y Mingus, y Telonius ,y llorar con La Traviata, y Wagner...

Laura ha dit...

En esto, la verdad chico, cada uno tiene su época; Mecano me han servido para bailar mientras planchaba, asunto engorroso para mí.

A mi siempre me han encantado Tequila, los he visto en directo varias veces, su fuerza me contagia, Radio Futura ( las letras de Auseron), una pasada.

Lo dicho querido Ramon para gustos colores.

Besos.

Eastriver ha dit...

Belén, siento haberla ofendido a usted. Desde luego Hombres G eran peores, en eso estamos de acuerdo. Pero piensa que yo amé mucho a Mecano y seguramente nos encontramos en algún concierto o deseamos comprarnos el Seat Clio Mecano, ¿lo recuerdas? No me retires el saludo, que tu también eres de buena familia, por lo que intuyo... Un gran abrazo.

Marcos, siempre soñando con saber inglés para saber las letras de las canciones y resulta que nadie repara en lo que está cantando. Mi subconsciente lo sabía: por eso sigo sin saber inglés. Un abrazo.

Maripaz, bailamos entonces y seguimos bailando ahora, ¿no es cierto? Que una cosa no está reñida con la otra... Gracias a ti.

Irene, no tengo perdón de Dios. Te pido disculpas, te confundí con otra Irene, es obvio. Ahora te localizo, lo que ocurre es que escribes poco, chica... de todas formas te agradezco siempre un montón cuando te asomas... Un gran gran abrazo.

Caruano, ayyyy, citas a Wagner porque eres un poco brujo... Hoy tengo mi primer Wagner de mi vida: Tristan e Isolda en el Liceo. Después de haberme sumergido en Mecano aterrizar en Wagner es otro mundo. Confieso una cosa: no me apetece nada. Porque Wagner es demsiado denso, demasiado alejado de mi sensibilidad, demasiado sinfónico, demasiado grandilocuente... Toda mi experiencia wagneriana ha sido con el disco y el dvd: igual hoy en directo caigo de caballo y me transformo... Y citas también La Traviata; eso son palabra mayores. Adoro esa ópera. Pero añado: ¿qué son Coltrane, Mingus y Telonius?
Un abrazo enorme.

Laura, si Mecano te sirvieron para amenizar tus horas de plancha, ponles un altar. Son las peores horas de la semana... Y luego citas Radio Futura, excelentes... Pero claro, ahí ya no puedo hacer una entrada irónica como esta, como la que he podido hacer con Mecano. Tampoco con Santiago Auserón, ni siquiera con Tequila... Un abrazo, Laura, majísima.

Ciberculturalia ha dit...

Me ha encantado tu entrada (como cais siempre por cierto, y lo de "casi" lo dejo por aquello de no parecer tan rotunda)
A mí me gusto Mecano y creo que el tiempo que duró estuvo bien. Tampoco podemos pedir siempre la "eternidad"
Un beso

Caruano ha dit...

Querido Rio: John Coltrane, Telonius Monk y Charles Mingus (junto con Miles Davis), por lo visto, son maestros del jazz (youtube,buscar...Telonius Monk...etc. míralo, no pierdes nada). Yo los pongo mucho para planchar, fregar y bruñir la plata. Cuando quiero pasármelo bien acudo a... bueno tú sabes: I will survive de Gloria Gaynor, It's raining men...Mecano, Raffaella... alguna rumbita,etc., como todo el mundo (me refiero al mundo de los vivos). Ahora estarás disfrutando o sufriendo Tristán e Isolda; espero que disfrutes. Sé que tú sabrás sacarle jugo. Un fuerte abrazo.

AROBOS ha dit...

Lamentablemente, se ha borrado, por error mío, el comentario que has hecho a mi última entrada. Lo siento.

Irene Martín ha dit...

Estimado Ramón, en muchas ocasiones me he dejado llevar por esos ritmos joviales de rimas malísimas. Pero, contigo, creo que nunca se puede estar con la pose intelectualoide puesta.

Leí los comentarios y observo que te equivocaste de Irene. Gracias por haberme metido en tu lista de blogs y por tu complicidad, que me pone de alas.

Acabaré con una dedicatoria de I. (se supone de Isabel), que la leí en Thornton: "No hay dos sin dolor. I.". Si reflexionas, honda, muy honda y muy certera.
Te la he copiado porque aspiro a que también figures en la dedicatoria de la novela de Berta. Aunque sé que más que aspiración, será un hecho consumado.

Subterráneo ha dit...

Todos tenemos un pasado: a mí, de esa época, me gustaba "Embrujada" de Tino Casal.
Estooo... ejem... aún me gusta.

emeygriega ha dit...

Ja, ja. ¡Mecano!
Ana canta muy bien, la vi con Miguel Bosé, es estupenda.

Anusky66 ha dit...

Cuando he empezado a leer me sentía tan identificada cronológicamente , que he tenido que ir a tu perfil para cotillear tu edad y misterio resuelto , sólo nos diferenciamos un año . He leído canturreando cada canción y haciendo memoria ya que cada una viene asociada a una fiesta , un verano , un amor, ....
ha sido un placer leerte!!!!
Un besazo

Eastriver ha dit...

Carmen, es verdad que no podemos pedir siempre la eternidad. A veces las cosas que duran lo que duran son, por lo menos, divertidas. Un abrazo.

Caruano, eres hombre de combinar y eso está bien. Cada momento exige su música y su ambiente. De sabios es saber comprenderlo... Y respecto a mi error garrafal, te he contestado ya en tu blog.

Irene, siento la parte que te afecta a ti de mi error con la otra Irene. Fue un lapsus. Un abrazo.

Subterráneo, Embrujada también me gustaba. Todo Casal me gustaba. Qué sorprendente cantante. Un abrazo.

Emey, por amigos argentinos de la época sé que Mecano también os llegó. Tenía una amiga argentina que aterrizó en España cuando el éxito de No hay marcha en NY y creyó que esa canción era una burla, algo de risa: la vocecita de Ana cantando aquella sarta de tonterías... no era para menos, jeje. Un abrazo.

Anusky, somos de la misma quinta. Vimos los mismos programas, bailamos con la misma música, compartimos códigos... Me gusta que te hayas pasado por aquí. Un gran abrazo.

m.eugènia creus-piqué ha dit...

A mí tambien me gustaban lo que pasa es que me cogieron demasiado mayor.Petonets maco.

Thornton ha dit...

Me gustan las canciones con argumento. No sé el título, pero la que vuelve, ¿Mario?, del trabajo y encuentra a ¿María? besando a otro hombre, la he oído como se oía a los antiguos trovadores. Lo que peor llevo de Mecano es lo del himno del Madrid. Un abrazo.
P.D. Con tanto cascar no te he dicho que tu entrada es magnífica, eres un artista.

PÁJARO DE CHINA ha dit...

Cómo me gustan estas entradas sin salida. Cómo me gusta ser "fan fatal" (porque si no se es "fan fatal", no se es fan y me temo que nada).

Yo todavía los escucho, Ramón. Y los canto. Ejem.

Mientras leía tu crónica sentimental (y me emocionaba) pensaba en ... No hay marcha en Nueva York, que exactamente encontré al final.

Y en una escena que no olvidaré nunca: amaneciendo en un hospital, emergiendo de una noche negra, entra mi hermano en la habitación y me desliza un disco solista de la Torroja para mi discman en tiempo de tormentas, debajo de la almohada.

Y me susurra al oído: "trae La Fuerza del Destino".

Ser "mecanistas viejos" ..., entrañable.

Te abrazo fuerte.

PÁJARO DE CHINA ha dit...

Ah, sí, sí. Y todavía canto las de Alaska. Isabel me lo recordó. "Mi novio es un zombie" es uno de mis hits. Y "A quién le importa", bueno, a mí sí.

Eastriver ha dit...

Geni, que lo kitsch no tiene edad, mujer...

Thornton, tú sí que eres un artista, y además un artista generoso... Si alguna vez tienes alguna duda referida a Mecano no dudes en consultarme: sigo siendo un experto. Querido amigo, la canción de Mario y María, porque no se podían llamar de otra forma, así de excesivos eran los Mecano, la canción que nombras llevaba el título nada menospreciable de Cruz de navajas. Un éxito sin parangón, no es necesario que lo pondere ahora aquí, jeje. Un abrazo y gracias por compartir sentido del humor.

Mariel, qué alegría tenerte también como abanderada de Mecano. Y nombras a Alaska, gran nombre, que a mí me parecía mayor cuando yo era joven y ahora que ya soy mayor yo es ella la que me parece joven. Alaska fue otro ídolo indiscutible, que tenía además un disco titulado "Fan fatal", de ahí mi guiño que tú, fiel observadora y sensible pulsadora del aire, recogiste al vuelo. Un abrazo.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Estaba buena la Torroja. Ellos me parecían dos pijos-golfos. Y la que más me gustaba era la de "allí me colé..." Me recordaba al Pijoaparte y a Teresa.

He de confesar, de todos modos, que gané una botella de cava en una discoteca haciendo un play back con una amiga sobre una canción de Mecano. Ahora no recuerdo cual. Sí que recuerdo que ese movimiento tecno de llevar a de un lado a otro las piernas mientras meneas los hombros se me daba muy bien. Creo que era el verano del 82, y la discoteca, en un pueblo burgalés, se llamaba Hollywood. Aquella noche terminó bien, claro, caminando 7 kilómetros, a las 4 de la madrugada, por una carretera, entre los sonidos del cárabo y los malditos coches que no paraban, y que pitaban al pasar como diciendo ¡¡pringaos, que sois unos pringaos!!
Qué recuerdos
¡salud Ramon!

Susana ha dit...

Ramon, cómo me he reído. Es lo que tiene ponerse al día así, seguidito, que una sale de las chorradas del Camino del sacrosanto de marras y entra en las de las letras de Mecano: demasiado bien hemos salido!!

En mi psicoanálisis sonámbulo de estas horas, acabo de entender mi pertinaz soltería: si sigo buscando al chico "que es una joya" (el que hace todo lo de casa, estudia y -aunque ellos no lo digan, que yo lo sé- es cariñoso y hace los mejores masajes en la espalda que nadie haya soñado, ¿cómo me van a ir bien las cosas?

Qué buenos textos, Ramon! Un curro recuperar las letras, las emociones, las modas, las alegrías que nos dieron -a mí no tanto, pero unas cuantas también, entre el Hoy no me puedo levantar, que me compré religiosamente en mi primera adolescencia, y el disco del directo que me grabaste tú, entre libros "serios" recomendados por Ana Rodríguez, jeje. Un curro, digo, y una magnífica pluma. ¿Qué sería de nosotros sin ese toque también de humor y autocrítica cariñosa? Fantástico...

Besos.