dimarts, 27 d’octubre de 2009

BRUSELAS Y EL CÓMIC

(Tras las recientes entradas en los blogs de Ana y de Stalker rememorando ambos a Brel se me ocurrió hablar de Bruselas, de mi estancia este verano, y de uno de los detalles que más me sorprendieron de la ciudad.)
En mi visita reciente a la ciudad de Bruselas me sorprendí por los salientes de algunas casas decorados con grandes murales de cómic. Defiendo que el arte se adueñe de las calles. No es nueva, al contrario, a estas alturas es más bien vieja la aspiración de que el arte salga de los museos y los reductos acondicionados para instalarse en las esquinas o en las plazas.

Un lugar que siempre me pareció perfecto para ese cometido fueron las estaciones de metro. Recuerdo mi visita a Lisboa hará un par de veranos. Nos acercamos a la estación de Cais do Sodre porque habíamos oído que allí se habían decorado las paredes del suburbano con una imagen del conejo de Alicia repetido hasta la saciedad.

Luego están los muros urbanos que invitan al grafiti a veces soez, a veces surreal, o que invitan también a la experimentación artística. El caso emblemático es seguramente el de Banksy. En cualquier caso siempre me han resultado simpáticas las ciudades que saben aprovechar su potencial o sus rincones para transmitir belleza. Como el East Side Gallery de Berlín. Y en eso Bruselas es un ejemplo.

Dichos murales, que pueden verse en fotos de esta entrada, están repartidos por toda la ciudad. La gracia está ahí: das la vuelta a la más impensada esquina y te encuentras el mural gigantesco y vertical que te provoca una sonrisa. Donde el Maneken Pis es decepción (figurita tonta y diminuta) el cómic belga es un guiño.
Nota: He hablado del conejo de Cais do Sodre. Aquí lo traigo, en esta última foto pescada en internet. Luce muy poco, pero es lo único que he podido encontrar.

15 comentaris:

soniabaste ha dit...

Pel que vec a les fotos jo penso que aquesta idea seria fàciklment exportable a Barcelona, dioncs aquí tenim també, en alguns carrers (Aragó...) on volen ampliar les voreres, aquests sortints que a Brusel.les han aprofitat per decorar deliciosament, tot i que servidora no és gaire de còmic. Però és divertit i a més es uan decoració encantadora. Bona idea...

paula ha dit...

Me estoy partiendo los cascos porque he visto algo similar en Barcelona pero ahora no em acuerdo en que calle, supongo que por la zona universitaria que es la que frecuentaba, pero ahora no puedo recordar... De cualquier forma está claro que no es algo común en Barcelona, y es una pena. El arte popular es el que yo prefiero. Aunque bien mirado, todo arte es popular si es barato, así que es cuestión de accesibilidad. Quiero conocer Bruselas... Vi en un libro unas galerias cubiertas que eran, evidentemente, las galerías de Milán... Pues no, eran de Bruselas. Ni idea que en Bruselas también existiera eso tan burgués y tan decimonónico.

mariajesusparadela ha dit...

A eso han dado en llamarle "democracia cultural" y hay verdaderas maravillas.
Suerte la tuya, viajar por Europa...

Susana ha dit...

Ramon, qué curiosa esta entrada! Ya sabes que estuve en Bruselas (hace unos cuantos años, es cierto), pero no recordaba para nada estas sorpresas de cómic agazapadas tras cualquier desigualdad en las fachadas... Incluso me planteo si no debe de ser algo nuevo (un gran acierto nuevo)... Sí sabía de ese orgullo suyo por su escuela de cómic, pero me parece genial que la muestren en esos huecos a veces tan feos de las ciudades.

Una encantadora sorpresa! (EastRiver no deja de depararlas!)

Un gran petó!

Stalker ha dit...

Las fotografías son portentosas, ver los cómics en las calles me las hacen más amables y transitables...

Te estás pareciendo al tío Matt y sus postales (Fragel Rock). Entiende esto como un elogio ;)

Eastriver ha dit...

Sonia, no havia pensat en què és cert que a Barcelona també tenim aquets sortints de les cases, a Aragó, suposo que vols dir a la zona de la Meridiana, però també a d'altres indrets. En el lloc de les totxanes o el ciment és molt agraït veure una escena divertida i molt ben feta. Gràcies.

Paula, cuando te acuerdes de dónde lo has visto me escribes inmediatamente. Iré con mi cámara, jeje, que ya sabes que a veces los temas de los blogs escasean. Y a veces también escasea el tiempo: una foto graciosa soluciona la papeleta. Respecto al arte popular, totalmente de acuerdo. Es accesible, por tanto popular, si es barato. Aunque seguramente también se requieren otros elementos. Besos.

Bendita democracia cultural, o arte popular, que viene a ser lo mismo. En cualquier caso, querida María Jesús, bienvenida siempre la democracia de verdad (ay, cuantas veces no pasa de mera impostura...).

Susana, no tengo ni idea de si el fervor por las esquinas y el cómic es algo nuevo. Sí sé del gusto de los belgas por el cómic (y por el chocolate, y por la música excelente, y por el arte...). Tintín, que luego resultó ser fascista, a mí me encantó cuando niño. Los niños se fijan poco, en ocasiones. De mayor es cuando se reelaboran las cosas y te das cuenta que efectivamente tiene golpes racistas que ahora me molestan. Pero de niño ni me daba cuenta: me gustaba la intriga, exactamente de la misma forma que era la intriga lo que buscaba en los míticos (en "nuestros míticos") tres investigadores (por cierto, estoy preparando entrada, ni se te ocurra copiarme, jajajaja). Susana, amiga del alma, que aprovecho para decirte que te extraño, pero voy tan agotado que no tengo tiempo ni de escribirte en condiciones. Se está haciendo urgente una cena!

Stalker, me has hecho reir de lo lindo. Bueno, me lo tomo como un elogio, jeje, cuesta pero lo voy a intentar... Lo que ocurre es que lo del mundo exterior tiene un peligro: esa excesiva frivolización que implica en ocasiones el limitarse a mirar. A veces pienso que es verdad, es decir, que en el fondo es real la metáfora que simpáticamente, espero, elaboras. Pero entonces también me digo que soy un hombre de acción (es mentira pero me lo digo igual) y que en definitiva la verdadera teorización sobre la estética nace de la mirada. Es decir, la mirada como categoría estética. Ya sé que es pura paranoia, pero así me justifico. No se te ocurra decirme que estoy equivocado: a veces la mentira es un remanso en el que me reconozco y en el que me encuentro de puta madre. Gracias por ese entendimiento al filo de las postales (¿o era postales desde el filo?). Un abrazo.

joseantonio322 ha dit...

Qué ganas de ver en directo esos murales. Estuve en Bruselas pero no los recuerdo. Estoy de acuerdo contigo que el Maneken Pis es la tomadura de pelo del siglo... se ve el tubito que asoma por detrás. La más ridícula fuentecilla eléctrica de cualquier escaparate tiene más gracia.

Irene ha dit...

Tú y tus postales, qué gran verdad. Pero no hace falta que te justifiques, que nadie ha dicho que tu guía se esté convirtiendo en reporteros viajeros o como se llame. De momento no asoman mendigos. Abrazos.

Eva ha dit...

Yo que soy tan poquito viajiada me gusta ver los rincones del mundo que dices, por que a veces visito un blog de viajes pero es más rico que el tuyo porque es solo de viajes. El tuyo es anecdótico y muy ameno por variado. Sabeesque yo me enganche cuando hablabas de Galicia, que es mi tierra de adopcion-

Mireia ha dit...

De vegades la bellesa està en els racons. Imagino que no serà una iniciativa popular, hi deu haver un projecte de l'administració. Es una iniciativa que s'aplaudeix i que es podria copiar en els nostres carrers i places.

PÁJARO DE CHINA ha dit...

Ramón, cuando vi que habías actualizado tu casa, pensé que me encontraría con una de tus agudas crónicas político-culturales, acerca de una muestra o feria de cómics en Bruselas. Cuando entré, casi me caigo de espaldas ...

Jamás me imaginé que en Bruselas se les habría ocurrido hacer esta ... maravilla, estos golpes de infancia y de ensueño en las paredes. Las fotos son extraordinarias, las amplié todas una y otra vez para sentir que caminaba por un libro infantil (los buenos libros infantiles son también para adultos y quién de nosotros no sigue siendo un niño también, al fin y al cabo).

He visto paredes pintadas en varias ciudades (bueno, tampoco tantas, tantas). Un caso emblemático es Valparaíso, que está toda, toda pintada de graffitis (uno mejor que el otro). En el barrio de San Telmo, en Buenos Aires, había un espléndido Beethoven en stencil y gran parte de su belleza derivaba de que la pared estaba hecha pedazos, carcomida y corroída por el tiempo. Nunca quise apuntar en qué dirección exacta estaba, porque me encantaba andar por el barrio y encontrármelo de sorpresa, con la cabeza desmelenada y una expresión de fiereza en una pared que se venía abajo. También recuerdo ahora las esculturas en los balcones del antiguo barrio de La Candelaria, en Bogotá ...

Habría que ver qué pulsión lúdica ha conducido a Bruselas a pintarse así. Siempre me la imaginé como una ciudad seria, solemne ... y ahora has venido a ponérmela espectacularmente patas para arriba.

Sí que la mirada es una categoría estética, Ramón. De la forma de mirar nace todo, todo. ¿Leíste los libros de John Berger sobre el acto de mirar? Si no lo hiciste, te van a enamorar.

Hace varias semanas que quiero preguntarte si estás escribiendo algo, además del blog. Siento en tu mano una fuerza que empuja hacia la escritura, cada vez más intensa, cada vez más notoria.

Un abrazo fuerte.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Está bien pintar en la pared de las calles, arte al alcance de todos. Pero leyendo tu entrada y, por polemizar un poco, qué tipo de arte, temas, estilos son los que el excmo. ayuntamineto de Bruselas permite. Arte estandard, amable, que no cuestiona, interroga o evidencia contradicciones. Arte que nos ayuda seguir la estela de cada día. Arte como el que colgamos en el comedor, que nos ayuda sentirnos confortables. Se me antoja también que el cómic siempre ha sido la sección más undregrond del arte, lo más contestatario, y ahora, en Bruselas, se ve asimilado en el corazón del sistema... No sé, son cosas que se me ocurren... Será a causa de mi proverbial insatisfacción.
¡Salud Eastriver!

Eastriver ha dit...

José Antonio, no eres el único (fíjate en lo que dice Susana) que dice que no recuerda las paredes- cómic de Bruselas. No puedo dar más datos: podría ser que se tratase de algo más o menos reciente. En cualquier caso el nivel de conservación es óptimo, eso es cierto.

Irene, ya veo que me he convertido en el hombre de las postales. Podría ser peor... jeje. Mientras algunos corren con la parte sesuda servidor se encarga de traer y llevar postales, como los antiguos marchantes que llevaban arcones con objetos diversos. No me desagrada el papel, ahora que lo pienso. De todas formas puedes leer mi anterior comentario global y verás que me justifico siempre de puta madre.

Eva, corazón, gracias por calificar mi blog como anecdótico y poco profundo... Menos mal que además es ameno, porque si encima fuera un tostón siempre ya no tendría remedio (es broma, es broma... entiendo perfectamente lo que dices... efectivamente no se trata de un blog de viajes, entonces es normal que no sea tan prolijo en detalles). Un abrazo y gracias por la ironía (o por aceptar la mía, en todo caso).

María ha dit...

Querido, sabes que amo Bruselas, su riqueza monumental y sus rincones adorables, sus chocolatinas y sus plazas chics, sus sablones y su indiscutible clase internacional. No es París, caro, cierto, es más recoleta y pueblerina. Tienes la lecherita con sus zuecos, el queso exquisito, la baturrica coloradota y graciosa. Pero a la vez la modernidad del cómic, Tintín y Milú, la estética contestataria típica de los paises bajos, el niño que hace pis y el parlamento europeo. La amo, carisimo, igual que a ti por traerme ese bello rincón meridianamente claro, esas paredes rotas reparadas con colores juguetones. Kisses y más, darling.

Eastriver ha dit...

Continuo contestando.

Mireia, desconec si es tracta d'un projecte de l'Administració. Sí que sé que val la pena de deixar-se endur per uns murals tan divertits que casen molt bé, ningú ho diria, amb una ciutat tan clàssica.

Mariel, como no podía ser de otra forma, coincido contigo en todo. Por un lado en el tema de la sorpresa, que tú también comentas, en el tema de la mirada del niño que fuimos y, afortunadamente, seguimos siendo a ratos, en la pared vieja vestida con dibujos, rejuvenecida, maquillada casi. Sí, Bruselas es seria, efectivamente. Es muy europea, más que nada porque es la capital. Tiene entonces, como suele suceder con las capitales administrativas, lo mejor y lo peor del conjunto que representa. Tiene pues esa seriedad que dices, pero también ese espíritu europeo de la vieja Europa, ese espíritu del contraste incluso. No conozco a fondo la obra de John Berger. Poquísimo conozco. Unos textos que nos pasaron en un curso sobre, agárrate, narrativa hispanoamericana del siglo XX. Como suele pasar con estos teóricos contemporáneos si son buenos, sus teorías sirven lo mismo para cualquier arte. Berger, y otros, hacen arrancar la teoría estética de la mirada de los movimientos vanguardistas de los años 20, de los ismos. Estoy muy de acuerdo. Gracias por estar aquí. Besos.

Mariano José, entiendo lo que quieres decir. Y lo comparto también. Pero piensa que el juego tiene siempre mucho de contestación, de respuesta, de provocación, de propuesta. No digo que sea el caso, pero a veces pasa. Y en cualquier caso, a mí el arte con el arte me va mogollón (aunque también me va la rabia y la idea, ya lo sabes... una cosa no se opone a la otra). Abrazos siempre, y saludos también a tu proverbial insatisfacción generadora.

María, ahora me encuntro también con tu mensaje. Sé que te gusta Bruselas, aunque no lo creas me acordé de ti en esa ciudad. Yo no la encontré tan señorial, más bien una ciudad de contrastes. Pero me gustó mucho. Me has hecho pensar con los sablones, supongo que te refieres a las plazas del Petit y del Grand Sablon, encantadoras y núcleo duro del pijerío si mi olfato no me engañó, jeje. Tienes buen gusto y seguramente buena cartera, querida. Muaks.