dimecres, 23 de desembre de 2009

FELIZ NAVIDAD


En mi ciudad existe una feria de belenes muy antigua. Está ligada íntimamente a mi infancia y juventud. En ella venden figuritas, árboles, musgo. Y en unas paradas cercanas puede encontrarse también la artesanía típica de este tipo de ferias (es decir, comprada en los chinos o en mayoristas por lo general). El lugar es bastante agradable: a los pies de la Catedral, rodeándola, protegiéndose de las inclemencias gracias a los gruesos muros. Se la conoce con el nombre de Fira de Santa Llúcia porque empieza el día de Santa Lucía, la patrona de las modistillas. Era justamente el 13 de diciembre el día en que tradicionalmente se iniciaban, antes de la época de los grandes almacenes y de la iluminación callejera, las fiestas navideñas.
No voy cada año pero este año sí fui. Entre mucha gente mirando y comprando podemos ver los emblemáticos tions catalanes (es decir, troncos) y el muérdago, más universal.

Las paradas más emblemáticas y divertidas son las de las figuras del belén. La mayoría, hechas en serie. Pero también muestras de una tradición que se está perdiendo: las figuritas elaboradas y pintadas a mano. Casi un supermercado de figuritas, pero sin esa frialdad, sin ese orden aburrido y sin esa sosez que tienen los supermecados. Aquí todo es más atarragado, callejero, más mediterráneo en definitiva: un verdadero mercado itinerante azotado por el frío y protegido por los gorros de los vendedores y los abrigos de los niños (así me recuerdo a mí mismo, protegido por un grueso abrigo de los de antes).

Las figuritas representan el nacimiento (con el toro y la mula) y los reyes magos. Pero también oficios, costumbres, tradiciones, animales, o el inevitable caganer. Como no hay quien pida un excesivo rigor histórico la cosa resulta más divertida.

He querido traer estas fotos recientes para explicar esta antigua tradición que tanto me pertenece (¡qué enorme ilusión montar el belén en aquellos años infantiles!). Pero también para que a través de ellas pueda llegar de alguna manera el espíritu navideño a mi blog. Cuando era más joven me daba apuro andar deseando feliz navidad al personal. Me resultaba demasiado formal y demasiado burgués. Ahora ya pienso que la rebeldía mejor dejarla para cosas realmente importantes y constructivas. Y porque transmitiendo buenos deseos lo llenamos todo de energías propicias. ¡Bon Nadal, doncs! ¡Felices Navidades, pues!

25 comentaris:

mariajesusparadela ha dit...

Hermosa fira.

soniabaste ha dit...

La fira de santa Llucia es tambe part de la meva vida. Quina grandissima emocio. Ets un sol i igualmente, bon nadal i bon sant esteve.

Culturajos ha dit...

Que buena entrada y que recuerdos... de pequeño la navidad se vive de otra forma, con otra ilusión. Recuerdo que cuando mis padres me traian a la ciudad yo me quedaba mirando desde el coche aquellas luces que ponen en las calles y me sentía muy muy pequeño. Ahora todo ha cambiado, no la disfruto igual, quizás porque no me gusta el espíritu consumista que se crea en estos días. Pero me gusta la felicidad que se respira en toda la gente. Gracias por acercarnos a tu infancia y hacer que yo me acuerde de la mia.
Feliz navidad.
Un abrazo.
El fumador.

Isabel Martínez ha dit...

Feliz Navidad, amigo Ramón. A mí, como a ti, también me parecía ñoño y burgués decir estas frases. Pero, con los años, te suavizas y te haces transigente. Es hermoso hermanarse con todos y decir las frases que nos unen. Buscar puntos de unión. De eso se trata.

Las fotos de la feria son una gozada. Me gustan las figuras de los belenes. Murcia es una ciudad de gran tradición belenística, con figuras bellísimas, que siempre he disfrutado como un prodigio del buen hacer de nuestros artesanos.

Gracias por compartir con nosotros esa ilusión infantil por el belén, esa emoción que la rescatamos como un bello recuerdo. En estos días, todos somos algo niños.

Raticulina ha dit...

Entrañable la Feria, y en un entorno inmejorable, al pie de la catedral.
Creo que este año le ha tocado a Felix Millet hacer de "caganer"...

Bones Festes!

Laura ha dit...

Fantástica la entrada, huele a pino, a humedad a colonia Nenuco , a infancia.

Desear felicidad es siempre bueno y lo deberíamos hacer con mas frecuencia.

Que lo pases bien, disfrutando de todo lo auténtico que haya en tu entorno.
Besos

Culturajos ha dit...

Desde este rincón del Bajo Mediterraneo, donde desembarcó Salzillo, los belenes se viven (literalmente). Yo prefiero huir de ellos. No sé y prefiero no saber el motivo.
Eastriver. Feliz Navidad. Quisque solo quiere salir del lio en que se ha metido. Ya dará señales de vida.
Salud y mazapán, pan pan

Ana Rodríguez Fischer ha dit...

Ramón, la feria de Santa Lucía era lo que me permitía revivir con mis hijos las Navidades "artesanas" y elementales de Asturias. Comprar el musgo fresco... ese tacto (Hoy me dejó helada una noticia en el Informatiu Vespre: de cómo inspectores varios van a ver si el musgo que venden es legítimo -cultivado- o no; si las ramas de cegro proceden de un cultivo; ahora bien, discreción total sobre el muérdago, porque es una planta depredadora.
¡El muérdago!
Bien, muchas y hondas REMINISCENCIAS.
Y también, cierto alivio...
Temblaba cuando íbamos a la Feria de Santa Lucía (ese puente nunca salíamos porque el viaje inminente a Alemania era costosísimo entonces y... aprovechábamos para montar el Nacimiento -que no Belén- y demás).
Temblaba porque... mis hijos, maleducados estéticamente, rechazaban escandalizados la posibilidad de hacerse con una figurilla de plástico (ni que fuera secundaria). Y ahí íbamos dejando pasta y pasta porque... la belleza de las hilanderas o de las lavanderas, reproduciendo morosa y cariñosamente todas las textutas y repliegues...
Sí, accedía a ese gasto porque tenía sentido: era el mundo de mi infancia,el de la verdad sensual, el de la vida que se celebra en EL NACIMIENTO
Bueno, que esta iba a ser una de mis entradas.
Convendrá leer a Richard Sennet ("El artesano"), aunque hace tiempo que Azúa clama sobre eso.
Felicidad!

Stalker ha dit...

¡Bon Nadal, doncs!

Avui mateix he fet una passejada per aquesta fira. Y ara la trobo llegint el teu blog, quina sorpresa, de debò!!

Una abraçada candidament nadalenca...

vivaduracel ha dit...

Soy de los que tambien pasaron horas como tu en esta feria, con esos abrigos que pesaban tanto de aquellos tiempos. Todo lleno de gente, oliendo a musgo y abeto, con la cancioncilla de fondo... cuántos recuerdos. Felices navidades

Dolors ha dit...

Quina ilusió gran i esplendorosa retrobar la fireta de santa Llucia on jo anava de temps llunyans. Es de les poques coses que perviuen. Ara que l'Ajuntament es gasta els diners en galets gegants que son tan espantosos es una sort pensar que es conserven les coses maques i tendres de sempre. Bones festes

María ha dit...

Querido, qué tierno con los belenes, el musguito y las figuritas. Delicioso. Un abrazote generoso y feliz navidad para ti y para todos los amigos de la red. Yo salgo para París velocísima, cargada con mis alicantes y mis jijonas de la hermosa tierra valenciana, la playa de Madrid. Un abrazo, carísimo.

Eastriver ha dit...

María Jesús, hermosa feria como todas las que son lugar de encuentro para viejas tradiciones que se resisten a morir. Si además suponen un recuerdo intenso apetecen todavía más.

Sonia, aquesta fira és un record especial per a molta gent. Bon nadal i... bon sant esteve... i bon any, i bons reis... això és el no parar.


Fumador, la navidad es la patria del niño. Los recuerdos de nuestras navidades infantiles se intensifican. Nos vemos a nosotros mismos dentro del coche, viendo las luces, observándolo todo, ateridos por el frío pero con los ojos llenos de ilusión. Eso es para mi la Fira de Santa Llucia. Un abrazo.

Isabel, no sabía que Murcia tuviera, igual que toda Catalunya, una gran tradición de belenes. Debe ser una cosa mediterránea, supongo. A mi me gustan porque lo grande se hace pequeño y delicado; en la observación del detalle está el verdadero amor a las cosas. Nos hacemos algo niños en estas fiestas, o quizá contemplamos todo con unos ojos ilusionados. Un abrazo especial para ti.

Eastriver ha dit...

Raticulina, me hablas de Féliz Millet y me salen espumarajos por la boca. No puedo con ese cretino ni con ninguno de su ralea. Son unos hijos de su madre que disfrutan de la impunidad. Ellos me amargan los turrones y me hacen ver que el mundo es un lugar eminentemente injusto. Pero bueno, la navidad es una caridad para nuestro ánimo. Y los amigos, una navidad continua. Un enorme abrazo, amiga. D'on ets???

Laura, ya te digo yo que la Feria huele a todo eso que tú dices, y además en grado sumo. Es lo primero que me sorprendo cuando comienzo a pasearla. Entre tantísima gente que agobia (reconozco que me agobia la gente) el primer shock es el intenso olor a húmedo, a musgo, a planta de navidad, a abeto. Los olores son intensos evocadores. Te llevan a cuando eras niño y te paseabas entre las casetas con el pasamontañas puesto y los ojos alucinados. Un abrazo enorme...

Quisque, eres joven. Yo a tu edad también huía de lo mismo que huyes tú. Huía con razón, porque en muchas cosas la Navidad es el gran coñazo. Pero si al final decides dejarte llevar descubres que no está tan mal. Bien, que no está tan mal todo. Algunas cosas sí, algunas cosas no tienen donde cogerse. Pero luego otras, como las ferias, los belenes, el buen humor generalizado, la fiesta entre semana, todo eso es alegre. Si además tienes la dicha de tener dulces como los de Laura (la de l'hort del Pou) pues ya ni te cuento... Un abrazo enorme, querido amigo.

Ana, es muy bonito lo que cuentas de tus hijos. Accedías a ese gasto porque en definitiva era ocuparse de su educación sentimental que está hecha de detalles, de emociones, de pequeños objetos, de significaciones intensas y evocadoras. Una canción, una melodía, un poema huido, un recuerdo emocionante, una página conmovedora, un anuncio inolvidable, una feria navideña. Yo espero tu propia visión de la Fira de Santa Llucia. A veces nos pisamos tema con lo de los blogs (yo tuve que retardar mi Machado porque lo sacaste el día antes de lo que yo pretendía, con Mariano José hemos comentado que a veces nos ha ocurrido también eso), pero no está mal dar cada uno se visión, su lectura. Esas cosas son intransferibles aunque sea bonito comparar las diferentes visiones. Un gran abrazo.

Staker, esta noche he estado cenando con unos amigos en Urquinaona y luego hemos bajado por Via Layetana. Y al pasar delante de la feria, de la que yo mismo he colgado la entrada esta tarde, qué impresión ver las máquinas quitando las casetas, retirándolo todo. Es la vida. Justo cuando yo celebraba en mi blog esta feria tu paseabas por ella y las máquinas comenzaban a preparar el fin de la misma. Hasta el próximo año. Un abrazo enorme.

Rafel, cómo me alegra haber generado tantos recuerdos, haber provocado con mi entrada que despertasen tantos recuerdos inevitable. Sí, ya estamos en Navidad.

Dolors, no em parlis dels galets gegants. Son espantosos. Quina poca gràcia. A més dones la volta i llegeixes: "Patrocinat per Gallina Blanca". S'ha perdut tota la poesia de les coses! Un petó molt fort.

María, es una sorpresa agradable siempre saber de ti. Que te vaya bien por París. Yo también iba a ir pero al final no ha podido ser. Ahora, de haber ido ya te digo yo que no me hubiese llevado nada que pudiera recordarme el solar patrio. Total, por cinco o seis días lo que hubiese querido es desconectar de todo lo familiar, como siempre que salgo fuera. Un abrazo enorme.

joseantonio322 ha dit...

La conozco poco esta feria porque no soy natural de Barcelona. Fui un año y he de reconocer que me pareció agradable y tierna. Un abrazo y felices fiestas.

Marcos ha dit...

Muy bonitas fotos. Felices fiestas

Juliette ha dit...

Benvolgut, quina sorpresa més entendridora la fira de Santa Llucia. No és la única arreu de Catalunya. N'he trobat en indrets impensats, totes amb un cant vital al petit detall, a l'observació atenta. M'agraden les fires, les freqüento, m'ho passo bé fent un tast de cert formatge deliciós, d'una mica de pa que vesteix un oli superb, d'una confitura de préssec que obre la gana dels àngels. No només de les de teca, però, no cal que pensis malament, que les dones d'edat tenim fama (merescuda) de gaudir molt amb els plaers de la delícia de cuina. També disfruto amb les firetes de manualitats autèntiques, no la de manualitats de majorista que com molt bé dius hi ha pel món. Tot el que significa atenta observació i respecte a la natura, procesos d'elaboració basats en el temps constructor, sense pressa, i detalls menuts de vida quotidiana, tot plegat és edificat per l'ànima de les persones, i per tant el lloc és propici i l'ocasió necessària. Petons i bons nadals.

Menda. ha dit...

Menudo recorrido navideño. Felices días para tí y los tuyos también.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Cad vez más me replego en mi mismo para disfrutar de estas fiestas porque nos lo han robado todo. Es todo publicidad, marketing, comercio, negocio. Navidad mendaz

Es dentro de mi es donde celebro, y desde dentro de mi donde te felicito. Mucha felicidad, Ramón.

Que 2010 sea "[...]como una sugerencia de expectación, como una palabra o una sonrisa a punto de formarse[...]" Antonio Muñoz Molina. 'La noche de los tiempos'

Eastriver ha dit...

José Antonio y Marcos, gracias a vosotros por pasaros también.

Juliette, a mi també m'agraden les fires en general, són un punt de trobada molt medieval, perquè aquest és l'origen dels grans mercats i per tant de les ciutats. Potser un dia ens trobarem en alguna i ens reconeixerem a l'instant. Petons i bon nadal, maquíssima.

Menda, qué bien que estés aquí tú también hoy. Esta entrada ha sido un modo de compartir una parte de mis navidades infantiles y desear a los amigos de paso feliz navidad. Un abrazo enooorme.

Mariano José, yo también me replego durante las fiestas. Me agobian tantas comidas familiares (supongo que si durante el año vivieran en Michigan ahora lo cogería con otras ganas, pero veo a mi familia cada semana, afortunadamente). Pero combino el replegamiento interior con la observación gozosa de todo lo bueno que tienen estas fiestas, que también lo tienen. Un abrazo enorme, querido amigo.

mariajesusparadela ha dit...

Ramón, querido, también tu has llegado a mi es este año que se va. Y ha sido estupendo.
Y, te aclaro que lo mio contigo no fue, para nada, amor a primera vista. Seguramente por eso se hizo luego más grande.
Feliz cacerolada...
(la primera noticia de la existencia de la palabra fira, me la dió Serrat, en el año 1968, con una canción llamada "els titells" (no se si se escribe así), en los tiempos en que dijo que representaría a España si cantaba en catalán...el año del lalala)

Susana ha dit...

Le tengo mucho cariño a la Fira de Santa Llúcia. Lo cierto es que a mí no me llevaban de pequeña (pasábamos la navidad en la casita del Maresme, y yo me ocupaba de ir a buscar el musgo a la montaña), lo demás se repetía año tras año, ninguna figura nueva, ninguna luz.

En cambio, empecé a frecuentar la Fira cuando era adolescente y empezaba a salir por mi cuenta ya. Y me detenía durante horas en las paradas de artesanía. En esas épocas en que el corte inglés no tenía la sección hippy, para entendernos, encontrar cosas artesanas (desde adornos hasta ropa, pasando por regalos de estas fechas) era misión casi imposible. Recuerdo, por ejemplo, la ilusión con la que ahorré para comprarme una pluma -mi primera pluma-: muy sencilla, de madera tallada.

En los últimos años mis paseos por la Fira han sido algo decepcionantes. Demasiada gente, y mucho cachivache prácticamente hecho en serie. Mucho caganer de políticos o famosillos del tres al cuarto, y poco encanto tradicional. Pero aun así tengo un maravilloso recuerdo de esa Fira, y un algo melancólico por toda la ilusión que depositaba yo en ella.

M'ha encantat l'entrada. Que passis un fantàstic Nadal, guapíssim! petonsss.

NINA ha dit...

Recuerdo que de niña moría por armar el arbolito en casa de mi abuela. Mi madre nunca había querido comprar uno, la muy rebelde.
Yo lo adornaba con esmero y preparaba con dedicación en belén (aquí le decimos pesebre) sin que me faltara ninguna de las figuras y cada una en un orden específico.
Este año compré un árbol nuevo, el otro lo regalé porque tenía siete años y alguien me dijo que hay que cambiarlos.
Compré adornos azules y plateados.
Esperé a que mis niños lo decoraran; pero se fueron sucediendo los días y ya para el 15 de diciembre decidí hacerlo yo.
Las figuras están aún en la caja, esperando a que alguien se digne a armar el belén.
Espero que suceda antes de esta noche...

Saluti

Thornton ha dit...

El belén me trae recuerdos imborrables de mi niñez. Sigo construyéndolos y sigo emocionándome. Tu referencia al abrigo también me es muy familiar. Abrigos que pesaban mucho y no abrigaban tanto: "La venganza catalana". Un abrazo y gracias por esta entrada.

Carlos ha dit...

La parte más agradable de las navidades es comprobar como la viven los niños. Yo también conservo buenos recuerdos de aquellas épocas: buscar las figuras, montar el belén,esperar con inquietud el día de reyes, ver la cabalgata,etc. Desde la atalaya adulta ya sólo veo la parte comercial e hipócrita y por eso huyo o por lo menos intento discriminar aquello que es tradición de lo que se ha impuesto como moda, pero hago el esfuerzo por mis hijos y en sus ojos se puede ver la felicidad del momento y eso recompensa.