dimecres, 20 de gener de 2010

VIC

No puedo hablar de estadísticas porque no las consulto y no las sé. Ignoro, por tanto, cuántos inmigrantes tiene Vic. Sí que pienso, porque lo conozco, que está claramente por encima de la media. Y justamente ha sido en Vic el único lugar de toda Catalunya donde ha triunfado un partido claramente racista. Se confirma una vez más que no somos racistas hasta que se nos presenta la oportunidad.

Siempre he pensado que el fascismo, con todo lo que implica y con todas sus variantes, no es algo externo. Para mí es algo que nos atañe absoluta y completamente a cada uno de nosotros. Es demasiado fácil señalar al otro como fascista. Lo hacemos todos. Yo el primero. Y me pregunto si somos totalmente honestos al hacerlo. El fascismo sería un virus maligno que portamos todos. Conviene estar atentos siempre, procurarnos unos excelentes anticuerpos para no permitir que arraigue. Y esos anticuerpos son la crítica severa. Severa porque debe comenzar por nosotros mismos.
No sé, por tanto, si lo que voy a decir es una muestra de que comienzo a estar corroído por ese virus. Bienvenida la duda pues me evita ser dogmático. En mi defensa puedo comenzar advirtiendo que trato siempre de mantener a raya ese virus, de ser crítico, de hacer que la parte más noble de mí mismo (la tengo, como todos) sea la que ordene el pretendido rigor intelectual. Ya se sabe que al intelecto por sí sólo siempre le falta algo: o humanidad, o gracia, o amenidad, o bondad, u honestidad, o todas estas cosas a la vez, y algunas otras.

Seguramente muchos de los triunfos de la derecha que observamos por el mundo son debidos a la falta de unión de las izquierdas. A una voluntad crítica férrea encomiable que se nos acaba tornando en contra. De acuerdo. Pero me pregunto si sólo a eso. Me pregunto si no será también que algunas veces la izquierda no es por desgracia desorganizada, caótica y perezosa. Si la izquierda en algunas ocasiones no falla en la gestión. Si la izquierda, es decir, la gente de izquierdas, no peca en ocasiones de muy demagógica (fíjese que no he dicho más demagógica).
Cuando fui joven (quiero decir, como dijo el poeta, más joven) también grité que quería papeles para todos. De corazón. Pero, honestamente, ¿es ello posible? Aunque quede mal decirlo, y fatal reconocerlo. ¿Podemos asumir a todos los inmigrantes que deseen venir? Algunos dirán que sí; de entre estos es incluso posible que algunos lo crean de veras. Yo no. Lo cual debería ser como mínimo una opinión respetable (voy con miedo, la verdad: he visto demasiado tiro a degüello de gente aparentemente muy comprometida y muy de izquierdas). Es necesaria, no me cabe duda, una ley que ordene la inmigración. Porque si no se ordena acaba ocurriendo lo que ya sabemos: aparecen partidos racistas, se presentan a las elecciones los partidos racistas, ganan las elecciones los partidos racistas. No nos gusta que sea así; da igual si nos gusta o no. Sencillamente sucede. Son necesarias, por tanto, unas normas para racionalizar la inmigración (y tantas otras cosas), para evitar que la gente se sienta agredida, para evitar que acabemos dando pasos hacia atrás.

Veamos; ¿qué lleva a una ciudad con una altísima cantidad de inmigrantes a intentar evitar el empadronamiento de los no legales? ¿Será que los de Vic son más racistas que yo? ¿O que tú? Podemos llevarnos las manos a la cabeza y decir qué horror, Dios mío, qué fachas.
Lo increíble no es que Vic quiera prohibir que los inmigrantes ilegales se empadronen; lo increíble es que, en cualquier lugar de España, los inmigrantes ilegales puedan empadronarse (no hablo de Sanidad, que nadie me haga decir lo que no digo, que también me he indignado con opiniones relativas al tema). Así lo veo. Nunca se vio contradicción tan escandalosa. ¿Prohibimos que estén, les negamos la carta de legalidad, pero les dejamos que se queden? ¿Qué pretendemos? ¿Qué se conviertan en mano de obra barata? Sí: probablemente eso es lo que se pretende. Que algunos seres humanos acaben trabajando doce o catorce horas descargando camiones por el mísero precio de cinco euros.

Todo ilegal está siendo empujado a la explotación. ¿Los legalizamos a todos, entonces? El gobierno ZP lo hizo en su primer año. Le aplaudí el gesto. Pero fui de los pocos. Mucha gente de izquierdas se apuntó al argumento del efecto llamada. Que yo aplaudiese el gesto y pensase que los que vivían aquí debían ser legales no significaba, ni entonces ni ahora, que pensase que podemos acogerlos a todos.
Por todo ello aplaudo a Vic. Ponen una paradoja encima de la mesa. Debo de ser de los pocos pero les aplaudo. Naturalmente que nadie entienda nada de lo que no digo porque sencillamente ni lo pienso ni lo siento. La realidad que Vic pone encima de la mesa no nos gustará pero no por negarla dejará de existir. Estoy a favor de la regulación escrupulosa de la inmigración. Alguno habrá que me acusará de fomentar el racismo: yo me planteo si el racismo no se fomenta con el desorden y el exceso. Si tenemos gente que sigue trabajando a precios reventados la esclavitud sigue existiendo. Yo he estado en dormitorios sociales llenos de inmigrantes que eran vilmente explotados. Y de paso esta explotación empuja a que otros trabajadores se vean obligados a reventar precios, a trabajar más horas, a malvivir porque la gente prefiere lo económico sin planteamientos éticos. Y esa es la semilla del racismo y del fanatismo.
La mejor manera de solucionar las oleadas de inmigración es el apoyo decidido a los países en vías de desarrollo (y ojalá otras formas de redistribución de la riqueza sean posibles; no pierdo la esperanza de que algo cambie en la base). No estoy a favor del 0,7%, me parece una cantidad ridicula. ¿Mejor un 5? ¿Un 6? ¿Un 7 incluso? Porque sé que aunque no podamos recibirlos a todos, si ellos están aquí o ellos quieren venir es porque primero nosotros estuvimos ahí. Y sé también que con las buenas intenciones solamente no se solucionan los problemas.

Y escribo esto enormemente molesto puesto que siento que debo justificar constantemente mi posición ideológica. Como si pensar lo que acabo de decir fuese el no va más del racismo, como si sólo fuese posible ser de izquierdas desde bloques absolutamente inamovibles. Como si salirse de la norma que establece no sé qué intelectualidad internacional significase ser expulsado del club. Como si además pudiesen insultarte por ello. Y porque pido una izquierda dialogante que se aparte tanto del dogmatismo de unos como de la memez de otros mentirosos (lo que se llamó tercera vía).

44 comentaris:

soniabaste ha dit...

Es tan complicat el tema: hi ha part de veritat en el que dius, i la gent es molt hipocrita.

vivaduracel ha dit...

Tu hablas de lo posible, tu posicion es posibilista, es la eterna lucha entre lo que deseamos y lo que puede ser. Por lo que entiendo tu posicion es cambiar el mundo paso a paso, sin renunciar a nada pero sin hacer demagogia. Soy radical de izquierdas y tu lo sabes pero hay parte de razon en lo que dices, igual porque estoy un poco quemado de los que opinan lo politicamente correcto y no hacen nada.

Pulgarcito soñador ha dit...

Impresionante post. Ahora, en breve necesito leerlo con más detenimiento. Me encantarí publicarlo en mi blog de política porque toca dos temas que últimamente se discuten en la ArgentiNa:

1. La discriminación. Por cierto, su hipótesis es sumamente valedera. Quizá el racismo sea un virus que todos llevamos dentro y que algunos no pueden dejar que haga metástasis en su cabeza.

2. La falta de unidad de las izquierdas ante la inescrupulosidad de las derechas.
Si, la izquierda siempre muestra un prurito obsesivo que la lleva a derrotas presuntamente dignas.

Para pensarlo. Un abrazo.

josep estruel ha dit...

Hola Ramón.
Yo estoy contigo. Y si no tengo aun ningún escrito en el blog es por no saberlo decirlo como tu o por algo de cobardia. Esto si, he contestado a quien he podido.
Si la gente que habla mal de Vic, y algunos por extensión de Catalunya y los catalanes, viviesen en el barrio del Raval, Reus, Valls, o en mas de un municipio de por aquí, ya veriamos.
Ahora es fácil decirlo, pero si se hubiese hecho bien desde el principio esto no estaria a punto de estallar como ahora.
Ramón, la gente que tiene poca o nada de emigración en su ciudad no
sabe o no quiere saber que aquí se percibe una muy mala gestión. Que el que viene de otros lugares tendrá muchas mas ventajas que el de aquí. Escuelas, pisos, poco o nada de impuestos a los que monten un negocio.etc.
Ha ocurrido en Vic, como hace dos años ocurrió en Torrejón, y nadie decia nada, y si esto no le dan solución, muchos, pero muchos serán racistas.

Una abraçada.

Isabel Martínez ha dit...

Por eso no me gusta a mí hablar de política. Parece que si no vas metida en el bloque monolítico de la mayoría de izquierdas, eres contra revolucionaria, revisionista, burguesa, débil y fatua. Hasta me fastidia decir "soy de izquierdas". No me agrada que me encorseten ni me pongan voz donde yo no la he puesto. Creo que tengo una postura ética ante la vida y es para mí el principal compromiso.

Hecha la introducción, te diré que te entiendo y aplaudo esa voz inteligente que pone los puntos sobre las íes.

No se trata de ser racista o no, A mí, me encantaría un planeta donde cualquiera pudiese ir de un lado a otro, Norte, Sur, Este u Oeste, de forma absolutamente libre y con iguales derechos en todos sitios. Una utopía que tal vez se consiga en un futuro, porque la tecnología nos va a llevar de una forma u otra a ese situación de ciudadanos del mundo. Tardaremos aún, pero es el mañana de la humanidad.

En el hoy, la inmigración es objeto de suspicacias por todas las legislaciones, cosa natural, pues se trata de legislaciones estatales y cada estado defiende a los suyos frente a los extraños, los preserva de algún modo (en trabajo, derechos y demás) y cumple la obligación genérica de protección del estado a sus nacionales. Las brechas protectoras que el estado abre hacia el fenómeno de la inmigración vienen dadas por el sentir generalizado de la sociedad a la que sirve. Por tanto, hay que hurgar en cada conciencia individual, porque es muy bonito no ser racista y aprovecharte de la asistenta sudamericana o del peón marroquí, quejarte de sus maneras laborales y considerarte un ángel por emplearlos sin papeles.

Lo que quiero expresar es, como tú, que ya está bien de fariseismos. Si los consideramos REALMENTE IGUALES, generemos ese clima que obligue al legislador (siempre tarda algo más que la sociedad) a darles normas igualitarias a las de sus nacionales. Y mi pregunta es: ¿usted, Fulano de Tal, está dispuesto a ello? Ahí estriba el meollo.

Es sólo mi opinón, querido amigo. Tu entrada es brillante y no atiende a poses. Te felicito por ella. Una gran entrada.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

La cosa es Ramón que, por muy crudo que suene: ¿quienes nos creemos que somos para decidir quién viene, cuándo viene y para qué viene? ¿Quienes nos creemos que somos para decir que aquí no cabe nadie más y que hay que regular.? ¿Quienes nos creemos que somos para separar inmigrantes sin papeles o inmigrantes de lujo.? ¿Quienes nos creemos que somos por el hecho de poseer una nacionalidad de un pais del primer mundo, cuando el pais, el estado y las nacionalidades son conceptos absolutamente arbitrarios, abstractos, sin entidad real ni material.?

Lo que si posee entidad real y material es el ser humano, venga de donde venga y esté donde esté. Y también tiene entidad real su derecho natural (¡natural! esto significa que no es necesario legislar sobre ello) a moverse por donde le plazca y a asentarse donde más le convenga. Otra cosa es que esto nos obligue a todos a organizarnos, y está claro que esta organización que tenemos ahora no sirve. Porque lo que de verdad hay que legislar, y después cumplir, a nivel global y transnacional, es el derecho de los pueblos a la justicia, a la igualdad, a la vivienda, al sustento, a la educación y a la sanidad. Si esto fuese así, no sería necesario regular nada, porque no existirían moviemntos migratorios propiciados por el sistema, por las políticas del FMI, del BM (entidades dirigidas por personas que no se eligen democráticamente y que gobiernan actualmente el mundo)y por los interese de las grandes corporaciones multinacionales. Y que nadie diga que lo digo es utópico porque no lo es. Se puede y se debe.

Mientras nos pensamos si actuamos o no, como mínimo, deberíamos aceptar el hecho de la inmigración de la misma manera que los que vienen ha aceptado, con dolor, salir de sus tierras para conseguir por ellos mismos lo que nosotros les negamos. Repito:lo que nosotros les negamos. Y eso es lo que hay.

¡Salud Ramon! Gran y terrible tema el que te has atrevido a exponer. Auguro una lluvia de comentarios y largo y apasionado debate.

Eastriver ha dit...

Sonia, gracies i salutacions.

Rafel, te conozco poco pero tu me conoces mas a mi. Creo que sintetizas muy bien mi posicion: ojala pudieramos cambiar el mundo pero me temo que habra que hacerlo de forma realista. Lo politicamente correcto es peligroso porque todos se apuntan al carro, se convierte en sentir general y queda prohibido pensar diferente. Un gran abrazo.

Dario, coincido plenamente contigo. El analisis va mas alla de la mera queja. Un abrazo.

Josep, es la triste verdad que a la polemica del caso se une la de Catalunya... algo de ello hay, me temo. Este es un tema complicado que levanta inmediatas suspicacias. Por ello se ha de hacer bien, mas alla de grandes y hermosos discursos que llevan al caos mas que a otra cosa. Una abraçada molt forta.

Eastriver ha dit...

Isabel, claro que te entiendo. Lo importante es la etica personal... eso es infinitamente mas importante que las etiquetas. Tambien pienso que el mundo debe cambiar, que nadie debe morir de hambre, creo que la lucha debe ser activa y veraz... veraz sobre todo. Pero en estas cosas es importantisimo el protocolo: a veces pretendiendo una enorme generosidad estas haciendo que la semilla del odio germine en ciertas personas, y el resultado es que se acaba dando pasos en la direccion contraria. Coincido en todo contigo... menos en una cosa. A mi si me gusta reivindicarme como de izquierdas. Es una necesidad moral casi. Aunque a veces me cueste entender a las izquierdas que parece que no saben en que mundo viven, que se dirigen en ocasiones hacia el precipicio y que parece que no saben como hacer para que ganen las derechas. Pero de izquierdas lo soy, me siento. Aunque tienes razon en que mas importante que eso es la actitud personal. Ese ees el espacio de la coherencia... Una gran abraçada!

Mariano Jose, coincido muchisimo contigo. La cosa es que frente a esa realidad reivindicada mi manera de proceder es diferente. No me repitO: en esencia es lo que decia a Isabel, arriba. Lo ideal seria que todos tuvieran acceso a todos los servicios, que el mundo fuera un lugar justo e igualitario. Pero frente a ese ideal, que aunque digas de momento es un ideal, esta la realidad ingrata. Podemos gestionarla de forma efectiva, y dar pasos para conseguir lo que queremos, o gestionarla de forma desordenada para acabar teniendo desorden y reaccion. Unicamente esa era mi queja. Un abrazo.

María ha dit...

Querido, si no los inscribes, ¿cómo les das cobertura sanitaria? Por si no lo sabéis los de izquierdas el padrón global fue cosa del Partido Popular. Luego ya la interpretación, carísimo, es cosa de cada cual. Qué entrada valiente, querido, aunque obviamente no estoy de acuerdo en todo. En algo sí: la gente está picajosa y no me extraña. Y me callo ya, que había puesto mucho texto pero lo he eliminado porque en un espacio tan pequeño no puedes expresarte correctamente.

mariajesusparadela ha dit...

Estoy contigo, Ramón, absolutamente.

Miguel Ángel ha dit...

Estoy de acuerdo punto por punto con lo que expones y, en gran parte, con lo que comenta el Pobrecito hablador, sólo discreparía con este último en el tono, que parece ir en un crescendo al que le faltaría una musiquilla de fondo casi épico-romántica (de casta le viene...). Efectivamente, este asunto atiende a las más fundamentales bases proclamadas en la revolución francesa, todo ciudadado tiene unos derechos que deberían serle garantizados; lamentablemente, todavía estamos en camino de poder atisbar siquiera esos logros (¡si Obama se las ve y se las desea por plantear una mínima cobertura sanitaria en condiciones...!). Por tanto, entiendo que debemos partir de realidades y no de abstracciones o potencialidades. Lo que quiero decir es que está muy bien proclamar que todo el mundo tiene derechos, pero nuestra realidad es de 4 millones de parados en España. Hasta las fuerzas vivas de la izquierda critican la política socialista. Me gustaría que tuviésemos los pies en el suelo y considerásemos cuáles son las prioridades. Yo he estado trabajando en un lugar público en Vic y queda muy de izquierdas proclamar el café para todos mientras que los servicios bajan alarmantemente su nivel. Hoy por hoy, no podemos cubrir las necesidades de todo aquel que venga. Y del mismo modo que digo que estoy harto de ver a mi alrededor a chupopteros autóctonos viviendo de la sopa boba (a la que pueden ya están solicitando la prestación del paro, porque se vive muy bien sin trabajar), también creo que hay una superpoblación de extranjeros a los que es imposible atender, se mire como se mire. Por ejemplo, en los setenta mi padre no se hubiera marchado a Alemania si allí no le hubieran ofrecido trabajo.
Lo de que no puede haber inmigrantes de lujo y otros sin papeles lo suscribo totalmente, pero no deja de parecerme una bonita frase, típica de la izquierda de bandera, más utópica que real. Es más, a la mayoría de los inmigrantes que conozco los considero más en precario que de lujo, de estos no conozco casi a ninguno. Esta división me recuerda más a la que ya existe en el primer mundo, entre un ciudadano de la calle Serrano y un homeless cualquiera, y no apareció ayer.

Eastriver ha dit...

Maria, imaginaba que no starias de acuerdo en todo. Lo respeto. ¿Nos respetas tu? Un abrazo y gracias por pasarte.

Maria Jesus, gracias.

Miguel Angel, suscribo totalmente tus palabras. Sera por eso que nos llevamos tan bien. Un abrazo.

madison ha dit...

He leido tu post no se cuantas veces esta tarde. He intentado responder tambien no se cuantas veces.
Pero no acierto con las palabras adecuadas Ramón. Eso sí, estoy de acuerdo contigo absolutamente en todo lo que has dicho.
Ya me gustaría a mi explicarme de esa forma hablando de política o temas sociales.
Un abrazo

mariajesusparadela ha dit...

No tienes que darme las gracias, Ramón: estoy aburrida de hipocresías. si siguiéramos las leyes de la naturaleza, otro gallo nos cantara. Yo soy feliz en mi tierra. Cada uno es feliz en su propia tierra porque en ella tiene sus raíces y su vida: ayudemos en origen, devolvamos lo esquilmado...

Is@Hz ha dit...

Mi madre me ha explicado que en Suiza, en los 60, en cada comunidad de vecinos había estipulado un número máximo de inmigrantes empadronados. Un español no podía alquilar un piso en una zona donde se hubiera excedido ese cupo; de esta manera evitaban la formación de guetos.
No digo que Suiza sea un ejemplo a seguir, pero en un momento dado supieron absorber una buena avalancha migratoria sin perder su identidad, con una buena previsión.
Me gusta lo que dice Mariano, yo también quiero creer que no es una utopía; pero para ello se tendrían que poner de acuerdo todos los países, sino sería un coladero muy difícil de gestionar.

NINA ha dit...

Me gustó la frase de que ninguna persona es ilegal.
El tema es complicado, nosotros lo vivimos bien de cerquita: aceptamos a todos y a nosotros no nos aceptan.
Es muy triste.
Pero yo de política no hablo. Yo sólo pienso en la gente.
En esa que no puede entrar a España porque no tien tal o cual carta de invitación, más no sé cuantos duros en el bolsillo y qué se yo que otras cosas.
Aquí se ha oído de muchas personas que han sido rechazadas en 2009 tan sólo por querer ir a visitar a sus familiares, invitados a sus casas.
Lamentable. No sólo en Vic, en toda España.
Acaso no son ustedes nuestros ancestros?
Nuestros apellidos son los de ustedes, y de los italianos; los que emigraron en las épocas duras de Europa.
Qué debería hacer si quisiera ir a visitarlos a ti, Ramón, a Isabel o a María Jesús? o a mi amiga Carmen que vive en Madrid!
En octubre viajo a Londres. Espero que los británicos no se opongan a mi entrada.

Saluti

Culturajos ha dit...

Quisque ha escuchado en televisión a un tal Berlusconi y al que hace de alcalde de Roma (cree). Decían algo de pistolas y salir a la calle, según le han explicado. Ese día el pan era rojo, la lechuga roja y la mirada de muchos también roja.

Quisque ha sentido miedo, de la ignorancia, sobre todo. A tí no te tiene miedo Eastriver, tú hablas y eres un tio inteligente.

Salud y palabras, nada de proclamas

m.eugènia creus-piqué ha dit...

Tema complicadísimo Ramón, no obstante tienes razón en muchas cosas, yo veo que la cosa no se está haciendo bien y hay que arreglarlo de alguna manera, los movimientos racistas estan en auge y esto es como un torbellino que no hay quien lo pare, estoy de acuerdo en que hay que legislar,lo difícil será hacerlo.Demasiados sepulcros blanqueados por estos mundos.

Susana ha dit...

Después de tantos días sin leerte por problemas informáticos, hay que ver qué lance a la inteligencia... Me gusta tu valentía, la de poner las cosas en su sitio y llamar a las cosas por su nombre.

Desde mi punto de vista, el problema es que la apertura se haga sólo desde un territorio, mientras Europa se cierra en banda. Es evidente (y quien no lo vea es porque no quiere verlo) es que más pronto o más tarde -incluso ahora, cuando la situación ya es alarmante, se puede hacer ver que se mira para otro lado- habrá una escasez de recursos para acoger a todos los que, legítimamente, llegan a la Europa de las grandes promesas, la que ofrece trabajo, vivienda, sanidad y educación. Lo que no es sostenible es que Francia no dé cobertura sanitaria ni siquiera a los franceses sin vivienda fija, Alemania haga pagar por las intervenciones más costosas, y aquí lleguen de uno y otro lado para acogerse a su espíritu abierto. Desde mi punto de vista, debería haber una posición común, abrir las europas cerradas y compartir el esfuerzo, ya que se aceptan las presiones sobre los países de origen de las grandes entidades económicas. Igualarnos, sí, pero hacia la apertura.

Interesantísimo post, como siempre!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Creo, Miguel Angel, que no estamos de acuerdo en nada. ¿qué quiere decir que no hay para todos? ¿de verdad te lo crees? seguramente sabes que el 20% de la humanidad (nosotros) se come el 80% de los recursos del plante... ¿y no hay para todos?
¡salud! Me ha gustado mucho lo de la música epico-romantica de fondo (Beethoven o Brahams van bien. aunque La Dvorak con su sinfonía del Nuevo Mundo estaría mejor)

Raticulina ha dit...

Comparto tu reflexión y tus dudas.

(bueno, con el último párrafo no me identifico, he vivido cosas tan al margen de la sociedad establecida que lo que piensen de mi no me incomoda)

Un abrazo

Isabel Martínez ha dit...

Me encantó la argumentación de Miguel Ángel.
Sí, señor, las cosas por su nombre y con un par bien puestos.
Un abrazo.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

¡Ah! insisto, la relacion 20-80 no es una abstracción, es una realidad, sangrante realidad. Tenemos mucho miedo a perder nuestras comodidades pequeñoburguesas, y mucho, mucho miedo a compartir, a que en un momento u otro, de repente, nos toque menos de lo que tenemos ahora, y yo el primero, que soy un bon vivant del copón; esto es otra realidad objectiva.

Inmigrantes de lujo: liga profesional de fútbol. Otra realidad más que tangible.

Fascistones a la espera de engordar gracias a nuestros argumentos relativistas: otra realidad tangible.

(siento haber perdido esta vez mi tono épico-romántico) Abrazos y salud, mucha salud, para todos los que vengan...

Eastriver ha dit...

María, yo me quejo de la contradicción. Desde luego no estoy a favor de no dar cobertura sanitaria a todo el mundo... ni me quejo ni mucho menos me parece mal que se cure a la gente. No es eso...

María Jesús, sí, las desigualdades se salvan ayudando en origen, es lo maś sensato. Y lo más efectivo.

lshz, coincidimos en que la utopía nos gusta y estamos dispuestos a luchar por ella. Pero para que una utopía se convierta en realidad precisa un enorme orden y rigor. Lo veo así. Un gran abrazo.

Nina, te doy la razón porque me pongo en tu lugar. Ponte tú en el nuestro y entenderás que o lo ordenamos o el desorden puede con nosotros... Y no va por ti, ni por nadie que quiera venir, esta es tierra de acogida y de turismo y de viajantes. Hablamos de otra cosa: de la necesidad de ordenar el panorama para no tener que quejarnos luego.

Quisque, gracias por no compararme a Berlusconi, ese facha irredento (de ese sí que me atrevo a decir que es facha, la verdad). Yo justamente de quien quiero protegerme es de personas como él: es la verdad. No darles argumentos para que construyan un mundo injusto.

Miguel Ángel ha dit...

Pues nada, Hablador, haz un llamamiento, y que el tercer mundo se traslade enterito al primero, así estaremos todos más calentitos y acompañados.

Eastriver ha dit...

Eugènia, coincidimos bastante en el análisis. Un petonàs!

Susana, es verdad que no podemos convertirnos en una isla en Europa, tenemos las de perder con total seguridad. Francia y Alemania, e Italia... y la casi totalidad de Europa tienen un planteamiento totalmente diferente al mío. El suyo es conservador y yo trato que el mío sea progresista, sólo que como bien dices progresismo no es lo mismo que utopía. Yo no quiero al menos que lo sea. Petons.

Mariano José, no creo que Miguel Angel y tu estéis planteando cosas tan diferentes en realidad. Uno es más realista que otro, sencillamente eso. Además compartís la afición por Wilkie y eso une más que una religión.
Respecto a tu segundo comentario yo no creo que tengamos miedo a compartir, yo no lo tengo. Es necesario compartir y eso forma parte de mi ideario. Yo apuesto por otra forma de vida, por otro mundo más generoso, por entregar a los países en vías de desarrollo lo suficiente para que no existan las desigualdades que actualmente existen. No creo que eso sea egoísmo ni miedo a compartir. Y me consta que Miguel Angel lo mismo. Pero me quejo de las contradicciones, me quejo de que las cosas se hacen mal, me quejo de que si se siguen haciendo mal lo acabarán pagando los de siempre, me quejo de que con buenas intenciones no es suficiente sino que como en todo en la vida es necesario el rigor y la seriedad. No soy quién para decir qué es riguroso, pero sí que me permito señalar que rigor no es prohibir la entrada y luego obligar a que se empadronen. Eso es incoherencia y así no se mejora nada sino, a la larga, todo lo contrario. Respecto al 20-80 dediqué una entrada en mi blog, es interesante y bastante real la teoría. http://ramoneastriver.blogspot.com/2008/11/libros.html

Rat, a mí tampoco me importa mucho lo que digan de mí... no lo escribí en ese sentido. Un abrazo.

Miguel Angel, tampoco hay que tomar las cosas al pie de la letra... Apelo a Wilkie nuevamente.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Es una idea, Miguel Ángel, y además de calentitos y acompañados, será todo más justo ¿no crees? ¿Tendríamos algún problema? Sí, claro, evidentemente... Creo que este comentario, y permíteme, te delata, y no es nada personal, porque es muy habitual, porque está escrito des del inconsciente que nos palpita a todos: vamos a repartir, pero aquí que no vengan, que ya somos muchos. Y si vienen, ordenadamente y cuando a nosotros nos de la gana, por ejemplo, cuando haya otro boom inmobiliario, o para cosechar la fresa ¡Hombre! no es serio: tenemos que dejar de ver las cosas desde nuestro exclusivo punto de vista predominante, excluyente lleno de complejo de superioridad, que a veces se refleja en actitudes paternalistas, otras veces en actitudes pequeñoburguesas un tanto farisaicas camufladas de responsabilidad izquierdista y otras, más radicales, en actitudes fascistas y xenófobas, aunque las tres posibilidades tienen algo de esto último, porque puestos a intercambiar, intercambiemos papeles en la Historia. Todo es una cuestión de clases, ni siquiera es una cuestion racial. Ya pasó hace décadas en los intentos de colectivización de la tierra en plena guerra civil: quien tenía un terruño no quería compartir con el jornalero que no tenía más que sus manos, y eran paisanos...

Interesante, muy interesante Miguel Angel. Por cierto, este verano cayó "Maridos y Mujeres"; deliciosa.

¡Salud!

Esteve ha dit...

Doncs jo et dono tota la rao i tampoc soc allo que en diriem un fatxa. També m'emprenyen els dogmatics.

Belen ha dit...

Gran tema que ventilas en pocos párrafos. Yo soy una mujer de derechas sin complejos y no puedo estar de acuerdo en todo lo que dices. En algunas cosas sí, que soy católica y muy humana, pero en otras no. Todos los pueblos deben cumplir la ley, les guste o no les guste, por catalanes que sean. Vic tiene que tragar como veo ahora que ya dice que tragará. A cumplir la ley todos, catalanes incluidos. Un abrazo.

Jaume ha dit...

Soc del costat de Vic i també n'estic fart, no dels immigrants que son essers humans i hi ha de tot sino de com s'han fet les coses. La gent esta cremada, la veritat. Ja no en podem absorvir mes, els que arriben ara ja no volen ni aprendre el català... m'és igual si parlen o no el català, que parlin el que vulguin, pero ho dic perque els primers van intentar adaptar-se... eren menys. Però els d'ara ja no. Aixo que diu aquesta noia de no crear guetos em sembla fonamental. Has tocat un tema candent.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Ahora, de repente, con los nuevos comentarios, el resto de ibéricos quedan fuera del debate. Bien, bien, vamos mejorando.

Yo, por acabar, cito una frase popular, para algunos panfletaria, y para otros dogmática, y seguro que para la mayoría ridícula, que condensa todo mi pensamiento al respecto. Se puede recitar con música de Dvorak, en concreto, el movimiento final de la Sinfonía del Nuevo Mundo:

LA LEY DE EXTRANJERÍA PARA LA REINA SOFIA

¡Salud!

felicitaslaura ha dit...

Profundo,serio y respetable tu enfoque de una realidad dolorosa que se está viviendo en la actualidad en nuestro país.

Sin regulación se crean muchas desigualdades sociales y muchos enfrentamientos pero...

¿Qué hacemos con los sin papeles que ya están viviendo en nuestras ciudades?. Antes, hace un año, aunque no tenían papeles trabajaban y sus hijos acudían al colé y al Centro de Salud a los programas de salud , ¿qué tenemos que hacer ahora con ellos?.

Solo pregunto, no está en mi ánimo crear mal rollo, entiendo y comparto algunos de tus valientes y nobles planteamientos y los de Miguel Ángel.

Pero entiende mi punto de vista, son miembros de mi familia y nadie va a impedir que estén aquí, hasta que ellos quieran irse.

Con quien estoy al cien por cien de acuerdo es con MªJesus, no podemos seguir robándoles y luego haciendo caridad con ellos , facilitemos su vuelta a casa para que vivan allí felices enraizados a su tierra.
Un abrazo

Eastriver ha dit...

Mariano José, creo que por lo que yo he entendido la mayoría de comentaristas de esta entrada se quejan del desorden y temen reacciones adversas si la cosa no se hace bien. No me atrevería a definir a ninguno de ellos como racista directamente. Pienso también, querido y honorable amigo, que no hay cosa peor que no querer entender las cosas. Yo me remito a lo que escribí y no tengo más que añadir. Exijo solamente una buena manera de hacer las cosas. Y permite que te diga pero tus vaguedades y tus buenas intenciones no me parecen, sinceramente, la mejor receta. Serían la mejor receta para llevarnos al brote racista, a que la gente se hartara, al ánimo exaltado. Y eso creo que tu, el resto de comentaristas y yo mismo creemos que debe evitarse, así como la vuelta a planteamientos xenófobos. Hombre, y luego no me metas el lío de los ibéricos que dices tú, no mezcles cosas que no hablamos de eso. Sé que Jaume es de un pueblo cercano a Vic y habla desde su perspectiva y da su opinión que tampoco me atrevo a juzgar mal, me parece incluso muy juiciosa. Supongo que lo que él quiere decir, y comprenderás que tampoco me gusta glosar a los que escriben aquí, pero con el tema del catalán supongo que quiere decir que antes los que venían se integraban y ahora cada vez menos, por el tema de los guetos, que pienso que estamos también todos de acuerdo. No he entendido el comentario de Jaume como una exaltada soflama nacionalista. Además, defender la lengua no es necesariamente nacionalista: es una mera cuestión cultural. De paso aprovecho para que te pases por el blog de Maria Jesús (Paradela), que se ocupa del tema del gallego. Mariano José, amigo admirado por tantas cosas, como en tu anterior encarnación ves fascinerosos por todas partes. Y mientras que entonces tenías razón ahora pienso que te equivocas en tus disparos.

Esteve, gracies per passar-te un cop més.

Belén, tú también te vas por el lado nacionalista, o mejor, antinacionalista. Sois unos pesados, permite que te diga. Porque no tiene nada que ver. Vic cumplirá la ley porque así ha de ser. Pero afortunadamente todo el mundo tiene derecho a opinar libremente: en Catalunya y en Castilla, faltaría más.

Jaume, ja t'he contestat a dalt, en la rsposta al Mariano José. Jo entenc el que vols dir: que la cosa s'està convertint en un problema encara que hi hagi gent que no ho vulgui veure. Després els agafen amb el pas canviat i després plorem tots. Gràcies per la teva participació.

Laura, valoro mucho tu sosegada respuesta. Sé que tienes vinculación directa con muchos inmigrantes que forman parte de tu entorno: yo también tengo amigos inmigrantes. Supongo que has visto que lo que ocurre es que me preocupa el tema y no quiero que se acabe convirtiendo en un problema. Sí, también pienso como María Jesús y como tú que debemos ayudar a los pueblos necesitados: sólo así afrontaremos el tema y acabaremos con el problema de la pobreza fuera y los conflictos aquí. Creo, por otro lado, que tu aportas una visión novedosa: el tema está en qué hacemos con los inmigrantes que están aquí. Evitar la xenofobia con ellos, en eso coincidimos seguro. Un gran abrazo.

Dilaida ha dit...

No tuve tiempo ayer de leer tu entrada y acabo de hacerlo ahora mismo.
Impresionante y muy valiente, ya me gustaría a mi poder explicarme de la misma forma que tu lo haces.
Es un problema con difícil solución, porque la única solución es que nadie tenga que irse de la tierra que le vio nacer y que allí tenga los medios suficientes para alimentar a sus hijos.
Encantada de conocerte, me llevo bien con las personas que tienen las ideas claras y saben expresarlas.
Bicos

Lembranza ha dit...

Yo siempre digo que soy ciudadana del mundo, y que no me gustaria que me pusieran trabas. <por otro lado, cuando mi padre estuvo en Alemania, iba con todos los papeles sini le hubieran echado de vuelta, eso era normal entonces. Todo ha venido por la crisis, sino este tema no hubiera salido. Donde me sitúo??, pues no se, creo que la solución seria ayudarles en sus propios países, pero no pan para hoy y hambre para mañana, no, algo con futuro. No se si me he explicado bien. Un abrazo

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Y mira que no quería decir ya más, Ramon.

Mira, la única persona en este debate que no ha hecho juicios de valor sobre quienes escriben en él he sido yo. Sí que he puesto en juicio las ideas, pero no las personas (incluso he hablado en primera del plural). Yo no he llamado a nadie ni racista ni fascista. Todo depende de la conciencia de cada cual y de la imagen que tiene cada quien cuando se le pone delante una contradicción.

Tampoco veo facinerosos por todos lados. La verdad Ramon, me da la sensación de que cuando se acaban los argumentos, lo mejor es llamar a quien plantea la contradicción, radical, o lo que sea, con tal de no argumentar, porque, seamos sinceros, nos creemos todos de izquierdas hasta que llega la hora de la verdad, y entonces es cuando ocurre: la utilización a discreción del PERO...

Finalmente, insisto, el problema de fondo a solucionar no es la inmigración. La inmigración es una de las consecuencias del sistema global en el que vivimos: el capitalismo. No es necesaria mucha inteligencia para darse cuenta de que lo que hay que hacer es cambiarlo. Y se puede y se debe.
(ahora vendrán los que dirán: "Es que el comunismo no funcionó..." y el debate volverá a los derroteros aburridos de siempre.

¡salud!

PÁJARO DE CHINA ha dit...

Querido Ramón, es siempre un placer, enorme, leerte. Y hay que hacerlo con detenimiento, porque tocás fibras profundas, con lucidez y sin miedo.

Me parece sensata una regulación de la inmigración, pero no creo que el fascismo retroceda ante una inmigración regulada ni sea fomentado por el desorden y el exceso.

En un contexto socio-cultural fascista (del que el racismo sería solo una expresión entre varias), aun el inmigrante "regulado" sería rechazado.

La activación del "gen" facho es la consecuencia de una ruptura del tejido social y, esa ruptura, de un proceso sociológico complejo. No creo que menos inmigrantes = menos fascismo y a la inversa.

No me sorprende tu sinceridad (es uno de tus dones, aun a riesgo de ser lapidado públicamente por la izquierda que vive en las nubes).

Te abrazo muy, muy fuerte (y te agradezco tu presencia fiel en el pajarito chino - que se come tus palabras, sí, sí).

Eastriver ha dit...

Dilaida, yo también coincido en ese deseo: que nadie más tenga que abandonar su entorno, que en todas partes se tengan las mismas oportunidades. Esa quiero que sea también mi lucha.

Lembranza, te sitúas en la misma órbita que Dilaida, pensamos lo mismo. Un gran abrazo.

Mariano José, coincidimos en que nos gustaría otro modelo. Lo recojo en mi blog, cuando hablo de una redistribución de la riqueza. Obviamente hablo de eso: de otro modelo. Supongo que estarás de acuerdo que el nuevo modelo propuesto debería ser un modelo consensuado... Frente a ese deseo que compartimos tenemos una realidad, que es la que hay. Y yo hablo de esa realidad, de gestionar esa realidad. Luego podemos hablar de cambiarla, de como hacer, etc. y ahí igual nos ponemos de acuerdo. Disculpa por lo de tacharte de buscador de facinerosos pero tienes un discurso tan vehemente que a veces me pone en guardia. Lo que ocurre es que tu posición yo la veo como menos matizada, un poco irreal. Luego, claro, si ser de izquierdas es tu posición entonces está claro que tú eres más de izquierdas que yo. Lo asumo totalmente. Aunque no me gusta que lo de las izquierdas vaya por carnés que reparten otros. Pero acritud cero por mi parte, eso ya lo sabes, porque eres el amigo pefecto para discutir de política, advierto. Pero de los de acabar la noche desayunando en clima de bona germanor ;)

Mariel, cariño, que ilusión verte por aquí. Estoy básicamente de acuerdo contigo aunque no en todo. Pienso como tú que el que llamas gen "facho" se activa por una ruptura del tejido social. Y la inmigración desordenada es uno de los factores de ruptura. No el único pero sí uno muy importante. Desde la otra ladera de la cuestión, recordemos París y sus aledaños no hace tanto. La inmigración mal llevada es una fuente de conflictos o para los locales o para los inmigrantes, o para ambos a la vez. No hablo de fascismo, que está claro que per se es racista en cualquier situación. Hablo del ciudadano medio, ese que nunca es racista en las encuestas pero resulta que luego es el que sale a la calle indignado. Igual yo me parezco mucho a ese ciudadano medio, igual todos nos parecemos mucho a ese ciudadano medio. Sólo es necesario un caldo de cultivo adecuado y experimentar con nosotros mismos. Un gran abrazo e intuyo que hasta "pronto".

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

¿Consensuar? Y con quien consensuamos el otro modelo. ¿con los que imponen y gobiernan el de ahora? El otro modelo hay que ganarlo.

Si apostamos por gestionar la realidad es que se asume y se pierde la energía para trabajar para diseñar el otro modelo y aplicarlo. La socialdemocracia es la gestión social de la realidad, sin cuestionar el sistema, por supuesto, no vaya a ser que se asuste el capital... y mira como estamos.

¿Mi posición irreal? Es la más materialista de las que se han expuesto, la más objetiva, la más realista. Lo demás son devaneos más o menos contemporizadores que camuflan el miedo a perder nuestro estatus de primer mundo en el mundo global. Y no se trata de ser más ó menos de iquierdas que nadie Ramon. ¿tu crees que se trata de ganar medallas de izquierdismo? ¿crees de verdad que suelto este discurso por parecer más de izquierdas que nadie? Te equivocas. El concepto izquierda o derecha es otra arbitrariedad que le va bien sobreutilizar, sobre todo, a los medios de comunicación, siempre con ganas de sintetitzar y de poner etiquetas. Yo, Ramón, y de una vez por todas, hablo de revolución, r e v o l u c i ó n , que significa cambio radical de estructturas culturales y de relaciones económicas entre las personas, más allá de precedentes, simbologías , banderas, o dogmas, que nos son otra cosa más que herramientas para un fin. Y cuando las herramientas se oxidan, se cambian. Así pienso, pese a mi estilo de vida burgués (que no es lo mismo que situación económica burguesa), que es lo que tengo en común con todos. Y creo que de todos los que han intervenido en este interesante debate, Belén la católica y yo (que también soy creyente, y lo digo sin ironía) somos los únicos que nos hemos definido...
¡Salud Ramon!
PD:Católico, revolucionario y sentimental, como hubiese dicho Valle

Thornton ha dit...

Por más que leo no he visto ningún comentario de algún inmigrante. Me gustaría saber su punto de vista.

Para no repetir, subscribo lo dicho, y ha dicho mucho, por "El pobrecito hablador"

Eastriver ha dit...

consensuado entre quienes queremos otro modelo, leches!!! quiero decir, que tampoco es cosa que se imponga el otro modelo que quieren algunos, lo podemos consensuar entre todos... supongo que sabrás que REVOLUCIÓN significa el tiempo que tarda un astro en volver EXACTAMENTE A LA MISMA posición en la que se encontraba. Me inclino por la evolución en cualquier caso. Puede evolucionarse hacia un mundo más justo, un mundo más justo consensuado entre todos. Pero como supongo que este modelo te parecerá también demasiado burgués (hijo, es que para ti o es blanco o es blanco) pues ya que no nos vamos a poner de acuerdo, mira, como que lo dejamos aquí. Ciertamente será difícil evolucionar desde planteamientos tan maximalistas, que respeto, pero que son maximalistas, que no se mueven ni un ápice. Si no somos un poco flexibles nos acabaremos quedando donde estamos ni más ni menos. Yo estoy dispuesto a ser flexible. ¿Y tú?

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Claro que soy flexible, no me queda más remedio, igual que a tí, porque lo impone la realidad.

La acepción astronómica de revolución es un prèstamo semántico des del campo político al científico, no te quepa duda. Algunos ingenieros, cuando leen su tesis doctoral citan "literatura" y no "bibliografía"

Ah! y la revolución es la evolución por antonomasia, digamos que es el máximo grado en un proceso de evolución.

ÚLTIMAS NOTICIAS: EL ALCALDE DE VIC HA DICHO HACE 5 MINUTOS QUE EL PROBLEMA ES QUE NO PUEDE DARLE SERVICIOS A LA GENTE QUE LLEGA SIN TRABAJO. Las preguntas son:¿ les pasa los mismo a los parados autóctonos? ¿y a los europeos? ¿no será que llegan a trabajar en empleos sumergidos? ¿quien se ocupa de meter en chirona a quienes emplean clandestinamente y en condiciones de semiesclavitud a estos trabajadores?

¡Salud!
PD:entiendería que no publicases este comentario. Quizá me estoy haciendo pesado, pero chico, es la pasión.

Ana Rodríguez Fischer ha dit...

Vaya rifirrafe que os traéis.
Imposible entrar a comentar porque...
La dialéctica y la vida... lo imposibilitan
A.

Farallón ha dit...

¿Ilegales del mundo?
No tengo ni idea de cual es la solución(no soy ni político ni muy inteligente)y creo que te entiendo, pero también se que si yo hubiera nacido y sufrido lo mismo que ellos también haria lo mismo que hacen ellos. Un abrazo.