dissabte, 19 de setembre de 2009

KRAUS SE ENCUENTRA CON GARDEL

La vida es siempre imprevisible. Uno cree que podrá controlar la emoción siempre, por ejemplo. O que el coche no volverá a calarse. O que jamás volverá a llegar tarde. O que nunca más volverá a olvidar el acento en el dé de dar. Pero esas cosas ocurren porque la vida es imprevisible y porque nosotros somos fatalmente humanos.

Alfredo Kraus visitó Perú en 1992. Hacía poco que había enterrado a su madre y como tributo a su memoria quiso encontrarse con Gardel durante su actuación. Porque había sido su madre quien le había enseñado a amarlo. Lo que siguió a este propósito fue un momento terrible.

Uno de los mejores tenores de todo el siglo XX estuvo desafortunado en toda su actuación. La emoción le embarga. Decididamente no está a la altura. Pero cuando la canción acaba ocurre lo que nunca debería ocurrirle a un cantante. Menos aún si se tiene el prestigio de Kraus. Pero al final, decía, todos somos humanos y una madre es siempre una madre. Se para, dice No puedo y se pone a llorar en un rincón. Tal cual.


13 comentaris:

soniabaste ha dit...

M'he quedat sense paraules. I Kraus nada menos, que juntament amb l'Aragall mira que em posen els pels de punta. Sense paraules.

joseantonio322 ha dit...

Conocía este vídeo. He de empzar diciendo que los cantantes líricos raramente me gustan en un repertorio no lírico, igual por falta de costumbre. Aunque también hay gradaciones en ello: no es lo mismo Flórez con la canela o Kraus con el día, que la Caballé cuando le dio por el hijo de la luna, que era espantoso. La impostación vocal que exige el repertorio lírico suena muy extraña aplicada a otro repertorio. Mientras que una aria es imposible acometerla sin esa impostación, porque vocalmente no se llegaría, cuando se imposta para un repertorio que no lo exige, que puede acometerse sin impostación, el resultado no me gusta nada. Le valoro a Arteta que haya cantado canciones sin impostar. No me acaba de gustar su disco, pero ese es otro tema.
Lo de Kraus llorando es tan humano que me merece todo el respeto. Si a un futbolista se le permite que no juegue porque le duele el dedo gordo de la mano, cómo no se le va a permitir a un cantante que la emoción le supere, que no sepa controlarla.

Ramon.Eastriver ha dit...

Sonia, penso com tú, Kraus i Aragall, de lo mejorcito. El que passa que he sentit més a Kraus, l'Aragall em flipa en alguna cosa, tipus traviata, però en general l'he escoltat menys.

José Antonio, qué gran verdad. A los futbolistas se lo permitimos todo, en cambio parece que los artistas han de ser perfectos. A un futbolista o un tenista se le justifica un día malo. A un cantante, actor, etc parece que cuesta más. El artista trabaja con la emoción. Es normal que un día, de repente, se cree un nudo en la garganta que uno no puede deshacer. Entonces dice No puedo, porque en verdad no puede, y no pasa nada. Se aplaude porque uno comprende. Y ya está.

Susana ha dit...

Ramon, jo també m'he quedat sense paraules. Com el José Antonio, no m'agraden els lírics en repertoris no lírics -tampoc m'agradava en aquest cas-, però m'ha emocionat la seva emoció... He assistit en alguna ocasió a un "quiebro" de la veu per emoció, i se li ha de reconéixer el seu hieratisme durant tota la cançó (emprendre els aguts quan estàs a punt de desmoronar-te, uf). Tant que fins i tot m'ha fet dubtar de... ejem. Es que no es santo de mi devoción.

Totalment d'acord en tot el text: com arriba a ser d'imprevisible la vida... En la nostra 'humanitat' i en la seva màgia.

Una abraçada.

Marcos ha dit...

Otro sin palabras. El tío se está desmoronando durante toda la actuación, le tiembla la voz pero aguanta hasta donde puede. Me ocurre lo mismo que a Jose Antonio pero no sabría decirlo tan bien como él, respecto a las voces operísticas. Y respecto a tu texto yo pienso que eso es lo bonito de la vida, que es imprevisible y que la gente se emociona.

Eva ha dit...

Me he puesto los pelos de punta. ¿Se sabe por que lloraba? Por su madre? Es muy fuerte y muy extraño verlo llorar enmedio de la cancion.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

El hombre, su alma y su memoria expuesto desnudo ante otros hombres despojado de su coraza divina. ¡un momento ejemplar!

Ramon.Eastriver ha dit...

Susana, si us plau acava la frase de: "Tant que fins i tot m'ha fet dubtar de... ejem., si es pot dir, és clar..." No te pillo. D'altra banda, jo també coincideixo amb aixo de les veus d'opera en repertoris que no ho són. Queden tan formals que no tenen força.

Marcos, yo también pienso que lo bonito de la vida es eso, que resulta imprevisible, siempre que esa imprivisibilidad sea positiva, que si no, menuda la gracia... Gracias por tus comentarios.

También a ti, Eva, gracias por pasarte.

Mariano José, para mi también resulta en cierto modo un momento ejemplar. Desdee luego más ejemplar que el que he tenido yo en tu blog. Sorry por ese impulso. Un abrazo. Y gracias por espolear al personal.

PÁJARO DE CHINA ha dit...

Este tango-canción es tan hermoso que te hace temblar aunque lo cante uno mismo, bajito, mientras ordena la casa. El "No puedo" de Kraus es increíble (como sea que haya sido). Y coincido con Susú en que tu texto es precioso. La imprevisibilidad de la vida hace lugar a eso que se llama esperanza.

Gracias por compartirlo, Ramón.

Un abrazo muy fuerte.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Ramon, ni hablar de perdones. sólo faltaría: me va la marcha y me encanta debatir sobre estos temas. Yo tampoco tengo las cosas muy claras (otra cosa son los símbolos), y más viendo ahora como los dos periódicos de referencia han intercambiado de manera vergonzosa y sorprendente los papeles y los discursos en sus editoriales. Ayer noche, hasta en "El Larguero" de la SER el ínclitto de la Morena decía: "menos mal que nuestros deportistas nos dan alguna alegría, porque los gobernantes que tenemos no son capaces de solucionar nuestros problemas." Han tocado a zafarrancho (Prisa tiene una deuda de 5000 millones de euros y acaba de perder el monopolio del TDT de pago)
Mi abuela decía: ¡cómo está el mundo!

Ramon.Eastriver ha dit...

Mariel, el No puedo es eminentemente humano. Todos podemos decir en algún momento dado, es bueno decirlo y es bueno saberlo. Otra cosa es ya el No puedo más. Con sólo el adverbio la cosa cambia de arriba a abajo. Podemos decir No puedo, tener libertad para decirlo, pero nunca digas No puedo más y aquí me quedo, como dijo JA Goytisolo. Besos.

Mariano José, es que no te los crees. La caverna mediática son los peores. Lo de Prisa no tiene nombre. Por eso me indigna tanto. Es de vergüenza. Quieren acabar con el gobierno por una mera cuestión económica. Tu ejemplo de el larguero es suficientemente ejemplar de todo ello (por cierto, Mariano José escuchando el larguero... vivir para ver. Di que sí, en algun sitio debemos refugiarnos) Saludos.

PÁJARO DE CHINA ha dit...

Ramón, volví a ver el video y tu entrada y ese "No puedo" (que es cierto, cambiaría radicalmente si se le agregase un "más"), con esa entonación, así bajito, con ese exacto gesto, puede disparar un pequeño cuento o una entrada sobre los que no pueden, o cuando sentimos que no podemos ... bueno, es que ... me encantaría que la escribas, cuando tengas tiempo y ganas (detectaste ese detalle de que no hay un "más", yo ni me había dado cuenta), me encanta leerte, es por eso. Petons, molts.

emeygriega ha dit...

Sí señor.
Es que Gardel es demasiado para cualquiera.
Te cuento un cuentito dulce: mi papá era un fantástico cantor de tango, con una voz finísima idéntica a la de un cantor profesional llamado Francisco Fiorentino, una delikatessen.

Cuenta mi abuelita aragonesa, aun viva, que el bebe le salió así de musical porque mientras ella escuchaba en la radio la noticia de la muerte de Gardel lo estaba "fajando" (cambiando los pañales) y una lágrima suya cayó en el pecho del niño.

Lindo ¿no?.
Y ésto no es literatura.