dimarts, 29 de setembre de 2009

RECICLAJE RELIGIOSO

En una entrada reciente del agradable blog de Mariel comentaba yo, a raíz del recuerdo de la llamada Setmana Tràgica de Barcelona unas pintadas que en el pasado mes de julio, conmemorando los cien años de esa semana, estamparon manos anónimas en algunas de las iglesias de mi ciudad. La más suave rezaba: La única Iglesia que ilumina es la que arde.

Mi espíritu claramente anticlerical convive (cómodamente) con mi amor por la arquitectura religiosa (también la escultura, la pintura... la religión condicionó el arte occidental durante siglos). Por eso no soy partidario de quemar nada. Quemar una iglesia románica, quemar una catedral o un claustro, destruir tantas pinturas de tantos artistas, tantas esculturas... Está claro que íbamos a quedarnos sin nada.

Por eso mi apuesta por el reciclaje es clarísima. ¡Qué agradables museos iban a acoger las iglesias, las abadías, las catedrales! ¡Qué barrios más cultos íbamos a tener si en cada iglesia que nos observa ceñuda desde las esquinas urbanas se recogieran, pongamos por caso, muestras itinerantes del expresionismo alemán o de la abstracción americana!

Pero vayamos más lejos. ¿Por qué no poner un bar en una iglesia? Puede parecer excesivo. No lo es. En la tan católica Toledo se han atrevido a tanto. Un bar tranquilo, eso sí, que recoge muestras itinerantes de arte diverso.

Ya en Amsterdam hace años comprobé que la secularización había llevado a reconvertir antiguas catedrales en agradables museos. En mi reciente estancia en Amberes comprobé que la Catedral de la ciudad flamenca se había convertido también en museo, aunque en este caso había trampa, puesto que cobraban entrada y los beneficiarios eran los curas.


Bueno, los beneficiarios siempre serán los curas. Pero estaría muy bien sustituir los púlpitos por expositores, los bancos por mesas, los altares por barras y los curas por camareros y camareras. El vino nada, el vino lo dejaría.

15 comentaris:

vivaduracel ha dit...

Que sí, que tienes razón. Viva el reciclaje religioso. Una gran idea. Pero para ello habría que expropiar. ¿Y quién le pone el cascabel al gato? O mejor, ¿quién debería ponérselo? Me ofrezco voluntario aunque no sé si mi autoridad sería suficiente. Aunque por intentarlo, si somos unos cuantos... Propongo comenzar por la de mi barrio, que con el rollo de los minyons escoltes hacen un proselitismo que ya canta.

soniabaste ha dit...

M'apunto totalment, una gran idea. Jo posaria tot de bars amb art i a les grans museus socials. Aprofitaria per ideologitzar una mica, si ells ho fan jo penso que es una bona idea que ho doguem al nostre terreny... jejeej. Una abraçada.

Stalker ha dit...

¿Y sustituir una fe por otra, la fe en el arte?***

Apuesto por dejar los templos vacíos, como cadáveres expuestos que exhiban las atrocidades de las que fueron intermediarios. Además, la belleza de una iglesia románica se desemantizaría, perdería algo si se la habilitara como museo o pub. Precisamente nos deleitamos en su arquitectura porque fue templo, una entidad mediadora de energías, por mucho que rechacemos el origen y la finalidad de las mismas, el deleite estético que nos procura está muy vinculado a su carácter sacro. Tendríamos unos bares muy chulos pero nuestra admiración quizá decaería...

Abrazos

*** (Mi iconoclastia advenediza se debe, entre otras cosas, a mi reciente relectura de "Contra el arte y otras imposturas")

PÁJARO DE CHINA ha dit...

Pero es una idea formidable, Ramón. En mí también conviven el anticlericalismo y el amor por el arte religioso. ¿Cuándo empezamos a juntar las firmas? ¿Y si vamos por más y le buscamos a los curas otro lugar? Trabajo comunitario, por ejemplo. Que se arremanguen un poco esas sotanas y laburen un poco. ¿Viste que el Papa nunca se le saca y la araña que captó la tele el otro día le salió del corazón? Bueno, removamos las telarañas. Y que el las ganancias eventuales de las iglesias recicladas vayan para quienes lo necesitan. La idea es maravillosa, de verdad. Tiremos de su cuerda y armemos un manifiesto, un envío masivo de la propuesta a distintos medios. De verdad. Estoy pensándolo de verdad ...

Un abrazo muy fuerte (me estoy poniendo al día con las entradas ... es un placer).

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

No hace muchos años CC.OO compró un pueblecito de Huesca totalmente abandonado, de casas derruidas (no recuerdo el nombre). Se restauró casi por completo para ofrecerse como lugar de vacaciones a los trabajadores que quisiesen. La antigua Iglesia volvió a llenarse de parroquianos en verano, pero de otro tipo, porque se convirtió en el bar y en el pub.
El Monasterio de Veruela, por donde Bécquer anduvo, es ahora un museo de arte contemporáneo. (hermosos parajes en el Moncayo. Vale la pena pasar cuatro o cinco días por allí siguiendo la estela de Gusatvo A. Buen vino, recio, pero bueno, el del campo de Borja)

Ramon.Eastriver ha dit...

Rafel, veo que la idea, no solo por tu entrada sino por el resto, ha tenido éxito. El cascabel al gato se lo ponemos entre todos, claro. Y lo de los minyons escoltes nunca he sabido bien a qué se dedican, a parte de hacer excursiones por la montaña en épocas de mucho frío. Proselitismo seguro, de eso no hay duda. Lo que ya no sé es si se dedican además a otros menesteres aparentemente más licenciosos. No me extrañaría, la verdad. Tantos minyons juntos algo tendran que hacer para pasar el rato, digo yo...

Sonia, la idea del museu social m'encanta. Com en els antics ateneus de claríssim espirit llibertari. Gràcies per les teves paraules.

Ramon.Eastriver ha dit...

Stalker, es muy curioso que hables de Contra el arte porque algunos puntos de este ensayo, que de todas formas no he leido entero, los analizamos en un curso de este verano. Estoy totalmente de acuerdo con la incomodidad frente a una determinada concepción del arte. Me molesta enormemente ese gueto artístico que ha convertido el arte en certeza. Me molesta también el común retablo de las maravillas que hace que todos veamos algo que no existe cuando quien lo afirma tiene prestigio. Me molestan finalmente la jerga, la mentira, el escaparate, el snobismo y el arribismo. Y tantas cosas... Había pensado justamente en darle una lectura cabal para no quedarme con cuatro ideas demasiado generales. Un abrazo.

Mariel, qué risa la araña. En este mundo globalizado son precisamente las cosas absurdas las que más deprisa circulan. Convendrás conmigo que este papa, con araña incluida, resulta de lo más siniestro. Lo resulta sin araña, figúrate con araña. Este verano en Santiago, lugar al que fui con mi familia, me perdí en el caminar por la bellísima ciudad románica. Me vieron salir de una Iglesia que me había llamado la atención. Yo saliendo de una iglesia les pareció sencillamente exótico, así que me hicieron una foto. No, no puedo con los curas. Allá cada cual con sus ideas. Pero siempre que las ideas no sirvan para adoctrinar en la ignorancia e impartir una moral tan agresiva. Besos.

Mariano José, no conozco esa parte de la península. Me apetece mucho, me atrae enormemente, así que me apunto tu recomendación (el apunte sobre el vino contribuye a que me apetezca todavía más). Me interesan mucho, además, las rutas literarias, si es que pueden llamarse así. Me gustaría tanto realizar la de los orígenes del castellano. También la del Cid, o la de la mística. La única que más o menos hice fue la del Lazarillo hace muchos años. Pero siempre recuerdo una entrada de Ana, en su blog, cuando hablaba del paisaje entendido como descubrimiento detenido. Hablaba ella de subirse a un auto de los llamados de línea y pararse en algún rincón previamente escogido, para conocer a nivel de suelo ese paisaje, sin recorridos demasiado previsibles ni filas interminables de gente. Sí, me apetece mucho el Moncayo, tan mítico. Y todas sus leyendas. Gracias

Stalker ha dit...

Ramón:

maravillosa sincronicidad... ¿Es indiscreción preguntar qué curso era ése, si eras tú el profesor, etc.? Desde luego, un curso que trabaje con textos como ése tiene que ser interesante y explosivo. No creo que sea muy habitual.

En la relectura el libro me está gustando más, porque lo que a primera vista parece un conjunto heterogéneo de artículos, con una segunda lectura demorada va cobrando forma: se hace homogéneo, hay infinidad de puentes entre los tres grupos temáticos (El muro de las contemplaciones, Muros de palabras, Muros de seda india). No es que sea rizomático, pero está interconectado por cauces apenas visibles... Los libros de Maillard, y no sólo los ensayos, sino los diarios y poemarios, tienen un proceso de decantación lento, te van erosionando poco a poco. Como te digo, me ha encantado esta casualidad.

abrazos

paula ha dit...

Como la idea ha tenido tanto éxito, y me sumo a ella claro, desde mi barricada particular llena de municiones y de piedras, pues propongo comenzar una colecta de firmas o de más piedras para comenzar ya mismo. No sufráis, de los curas me ocupo yo, si están buenos...

Marcos ha dit...

¿Es verdad que existe ese bar en Toledo? ¿Veo bien y resulta que hau una barra en una de las capillas laterales? ¿Es cierto ese tono rojizo casi de puti club? Leyendo a los amigos descubro que en algún monasterio ya se hace lo del museo, me parece ideal. Y lo del bar es lo más. ¿Tiene cuarto oscuro como en los bares más canalla de esta ciudad? ¿Es todo él un cuarto oscuro? ¿Es un bar formal? ¿Es un antro? Profundamente intrigado...

Ramon.Eastriver ha dit...

Stalker, tengo muchas lagunas en arte, no paso de ser un mero aficionado muy empeñado, eso sí, a quien no sólo le interesa la percepción sino también el cuestionamiento intelectual. Lo mismo en música, en literatura o en urbanismo, por decir algo. Un saludo afectuoso.

Paula, esa radicalidad tuya me encanta. Lo de hacer una colecta de piedras me parece una estupenda idea. Y lo de quién se ocupa de los curas si están buenos propongo decidirlo en asamblea, jeje.

Marcos, que te embalas. Sí, el bar de Toledo existe. Bar muy tranquilo, muy agradable. No busqué un posible cuarto oscuro aunque dudo mucho que existiese. Un antro no es desde luego. Un abrazo.

joseantonio322 ha dit...

Muy buena idea la de estos toledanos, lo cual me extraña recordando los hervores que rigen por esas latitudes. Pero bienvenido sea el espacio tomado, okupado casi. Por cierto, que envidia tu viaje a Amberes, chico, gran ciudad. Esas calles encantadoras me recuerdan mi propia juventud.

Susana ha dit...

Ramon, esto es de no creerse: iba a decirte que estuve una vez (y única) en un pub-discoteca ubicado en una iglesia. Creo que era en Salamanca. Se me ocurre hacer una búsqueda en Google, a ver si lo encontraba y no he podido seguir: me he quedado hipnotizada con esta otra noticia: "Un joven valenciano compra una discoteca en Moscú y la transforma en iglesia". Vivir para creer.

Yo soy del parecer que la iglesia lleva robando al pueblo algunos miles de años que otros, así que ahora toca contraatacar: vamos a tomar las iglesias, nada de dejarlas en manos privadas, ya nos toca disfrutarlas; museos, espacios de reunión, celebraciones, salas de conciertos / exposiciones... Bueno, un bar autogestionado, sin ánimo de lucro, no estaría nada mal a la altura del altar ;o)

A ver si llegamos a ver un verdadero país laico (al menos aconfesional, como dice la Constitución) alguna vez!!

Ramon.Eastriver ha dit...

José Antonio, sí, Amberes es una ciudad especial. Allí, entre Brujas y Gante, que son espectaculares, me pasó un poco más deslavazada. Vista desde aquí y con una cierta perspectiva temporal pienso que efectivamente es una ciudad encantadora y muy viva.

Susana, qué ilu tenerte en mi salón (uau, dicho así me suena a evangelista, nada, retiro lo de salón... en mi casita). Y el apunte tuyo, ese del que compra una disco para transformarla en iglesia resulta como el negativo de la noticia que yo aporto. ¿Cómo vamos a avanzar si por cada pasito que damos alguien da otro pasito atrás? AAAAyyyyy. Petons

PÁJARO DE CHINA ha dit...

En Nueva York había una discoteca dentro de una iglesia y, en Londres, te tomás unas cervezas sobre las criptas de St. Martin in the Fields. Y a mí intentaron echarme de San Pedro por querer entrar en musculosa. Y entré igual con el argumento de que, según el Papa, Dios está en todas partes. También afuera de las iglesias, donde está lleno de gente en musculosa. Mis brazos desnudos resultaban ofensivos, evidentemente. Y eso que todavía no tenía tatuajes ...

La araña, Ramón, habla por sí misma. Ese corazón Maledetto está poblado de telarañas.

Petons.