dilluns, 7 de juny de 2010

RACONS (VIII): EL MURO

Mi fascinación por Berlín era muy grande, sobre todo por el muro. Porque Berlín permite acercamientos desde Historias muy diferentes, pero todas ellas en mayúsculas. La historia del Imperio Prusiano, por ejemplo. O la historia del nazismo y la Segunda Guerra. O la historia de la guerra fría y el muro de la vergüenza. Elegí esta última. Acaso por ser la más cercana, o acaso porque recuerdo la caída de 1989 y estoy viviendo, como todos, las consecuencias de todo ello.

Pero en Berlín no todo es muro. Está por ejemplo la enorme torre de comunicaciones, la literaria Alexanderplatz, la futurista Potsdamer, la puerta de Brandemburgo, el Tiergarten o cómo tener un bosque dentro de tu ciudad, la avenida del Under der Linden o avenida de los tilos y el monumento al Holocausto que es fantástico en su rareza. Al monumento al Holocausto le dediqué un "Racó-Rincón" hace unos meses.

Pero volvamos al muro. Berlín es una ciudad de ciudades. Algunos de los rincones más emblemáticos vienen condicionados por el muro, que en gran medida sigue presente en el imaginario, ese muro que dividió en dos la ciudad. Los pocos fragmentos que existen son ahora atracción turística, museo al aire libre. Hay pedazos de muro en la emblemática Potsdamer Platz. En los alrededores del Checkpoint Charlie (una de las puertas más conocidas entre Berlín Oriental y Berlín Occidental). También en el Centro de documentación de la Bernauer Strasse, de visita obligada.
De entre todos los rincones berlineses dedicados al muro hay uno que es seguramente el mejor, el más interesante: la East Gallery. Se trata de un quilómetro de muro que sigue todavía en pie a modo de galería al aire libre. Los artistas que habitaban en Berlín a principios de los 90 decoraron ese quilómetro que se ha convertido en símbolo de la posguerra fría. El verano pasado, con motivo del décimo aniversario de la caída del muro, se restauró ese quilómetro de muro. Las fotos que traigo son de antes, de cuando yo lo visité en 2005.
Más tarde supe que en el interior de los dos muros habitaban los conejos. Era un paraíso cerrado, seguro y muy habitable (un verdadero locus amoenus conejil). Me sorprendió tanto que lo cité en una entrada y es un ejemplo de que uno descubre cada día nuevas esquinas inesperadas, incluso cuando menos lo espera.

40 comentaris:

Pulgarcito soñador ha dit...

Que fácil y barata forma de conocer las "uropas", para nosotros que estamos tan lejos, física y monetariamente...es una belleza, Berlín...

Maripaz Brugos ha dit...

No conozco Berlin, quizá ahora con tu estupenda explicación me aníme.

Como siempre un placer pasarme por tu rincón.

Eastriver ha dit...

Darío, si vas a Berlín, cosa que va en serio que te recomiendo, y no te paras por aquí para conocer a los amigos del blog, palabra que te retiro el saludo. Siempre podemos organizar entre todos una excursión a Berlín.

Maripaz, también un placer para mí pasarme por el tuyo siempre. Berlín no es bonita como tal pero sí desde luego interesante. Y mucho.

Txema ha dit...

Estuve en Berlín oriental antes de la caída del muro y desde entonces no he vuelto.

Supongo que muchas cosas habrán cambiado. Pero, sobre todo, las que han cambiado son nuestras vidas, y no siempre para mejor.

saludos

Ciberculturalia ha dit...

Es una ciudad que me fascina. He ido varias veces y cada vez que vuelvo descubro un Berlín distinto. También un muro diferente.
La East Gallery muestra que se puede hacer arte al aire libre y de gran calidad.
También a mí me encantaría volver. Aunque estuve hace tan solo unos meses, nunca es suficiente.
Un beso

Eastriver ha dit...

Txema, me hubiera encantado conocer Berlín cuando era dos ciudades. Por lo que sentí en 2005 se sigue percibiendo que aquello había sido durante muchos años dos realidades diferentes, aunque imagino que esas diferencias se irán desdibujando a medida que pasen los años.

Ciberculturalia, debe ser bonito ir percibiendo esas diferencias cada tanto. Más que una ciudad bonita me pareció una ciudad interesante, mucho; una ciudad para perderse y sorprenderse. Un abrazo.

Maia ha dit...

Hay que tirar los muros y hacer de cada piedra una obra de arte, abrirle paso a la alegría de los colores. Y que no haga falta separar lo que está destinado a estar junto: los hombres. (y las mujeres también che!). Besos,

Ataúlfa Braun ha dit...

Sólo he estado en Berlín en mi imaginación. Quizás algún día...Ahora bien, el tema de los conejos que vivían "intramuros" es muy interesante. Vi un documental (no recuerdo el canal) y fueron la verdadera resistencia de la infmame construcción. Escarvaban túneles constantemente y se reproducían sin parar. Muy interesante como realidad y como metáfora.
¡Salud!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Con el muro se quebró el fiel de la balanza.
¡salud!

Eastriver ha dit...

Ataúlfa, el documental de los conejos me gustó mucho y me impresionó vivamente. El muro fue en realidad una conejera circular y monumental. Yo lo vi en el Canal33 (¿lo sintonizas?). Un abrazo.

Mariano José, es cierto que cuando existía otro bloque era posible equilibrar la balanza. Pero ya me permitirás que añada que vaya engaño fue ese otro bloque que acabó cayendo por su propio y plomizo peso. Debemos reconocerlo así: sólo aprendiendo de los errores podremos edificar nuevos espacios más respirables. Porque si nos negamos a reconocer la chapuza que construyó la pretendida izquierda el referente para los nuevos espacios seguirá siendo un bloque desprestigiado y al cual nadie, salvo tres, quieren dirigirse. Un abrazo.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Engaño con engaño se cura... con el detergente del pensamiento único.

Otros muros sin colores de los que nadie habla, ( o se habla bien poco) sin mítica holloywoodiense, sin espias que surgian del frío, sin retransmisiones en directo, sin alegorías pseudoihippies, sin música underground.

El de Palestina
El de la frontera Ceuta-Melilla-Marruecos
El de la frontera Mèxico-USA
El de las economías entre el Norte y el Sur. Este no es de hormigón, ni de ladrillo, pero bajo él no excavan ni los conejos
... continuará

¡Salud amigo Ramon!

Eastriver ha dit...

Mariano José, que critique lo mal que se hizo todo en aquel bloque desaparecido no significa que en el otro se hiciera todo fenomenal. Será que no... Me parece una verdadera perversión lo que tenemos: social, económica, ecológica. Yo lucho para cambiarlo. Pero desde luego no para volver a lo que ya no existe: espero que existan otras alternativas, de lo contrario vamos listos. Es más, reivindico la necesidad de ilusionarnos todos con alternativas nuevas, aprendiendo de lo que hicimos mal.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Absolutamente Ramon. Solamente pretendía poner en evidencia otras realidades. No quería polemizar ni mucho menos reprochar.

Es que a veces me da la sensación que alrededor de los triunfos del capital se genera toda una mitología, toda una simbología, toda una semántica fantástica que suma y sigue para crecer y crecer. El muro es uno de esos símbolos, que al margen de todo lo positivo que suposo su derrumbre, sobre todo des del punto de vista humano para tanta y tanta gente, es un icono del triunfo del pensamiento único, del escaparate de la calle mayor. Uno de los grandes titulares de la historia del neoliberalismo escitos en letras de oro
¡salud!

Mercedes ha dit...

Estuve en Berlín hace dos años, documentándome para mi novela, e hice todo ese recorrido del que nos hablas hoy, además de visitar campos de concentración, que era mi objetivo. Me encantó esta ciudad, su sobriedad, su orgullo, su orden, el correcto trato de sus gentes, su color plata... Tanta historia. Creo que podría vivir allí el resto de mi vida.
Una entrada magnífica. Enhorabuena.
Un abrazo.

Eastriver ha dit...

MJ, totalmente de acuerdo. Se necesitan alternativas, a la vista está. El sistema se está cayendo, lo apuntalan, aguantará unos años más, pero a la larga me parece claro que se necesitarán alternativas.

Mercedes, me falta eso, los campos de concentración. Me gustaría visitar alguno, me gustaría mucho, para recordar lo que sucedió y sigue sucediendo por desgracia, para emocionarme, para gritar que NUNCA MÁS. Un abrazo.

"ACAPU" ha dit...

Guapas fotos... por más muros que se construyan la creatividad humana siempre encuentra la manera de pintar colores de libertad, y mira que las historias que pasaron allí fueron muy duras.
Hay que seguir pintando sobre los muros de hoy día, que hay muchos todavía.
Curioso lo de los conejos, no lo sabía.
Abraços Eastriver!!

Jose Lorente ha dit...

Tiene un mérito increíble que una ciudad sea capaz de rehacerse a sí misma en tan poco tiempo.

A mí me pareció hermosísima, aunque es cierto que se trata de una belleza distinta. Pero no dudaría en decir que es bonita en el sentido más llano del término.

Un abrazo.

mariajesusparadela ha dit...

Ahora estamos levantando otro muro, detrás del que Angela esonderá a esos diez mil que mandará al paro y el resto que andarán (andaremos) más cerca de la duda del futuro.

Compacto Berlín, perfecta entrada.

Ataúlfa Braun ha dit...

Cierto, lo vi en K33, el cual sintonizo a la perfección, hará unos meses, como al mediodía. Una historia muy bien contada con grandes moralejas.
Por lo que decíais tú y MJ, creo que estoy llegando a la conclusión de que cualquier sistema aplicable sufre de perversiones, a cuál peor. La que nos espera en los próximos meses y años será cruel. De todos modos, ayer por la noche releía el Manifiesto C y creo que todavía hay cosas tan, pero tan sumamente contemporáneas, que la lucha propuesta todavía no ha sido puesta en marcha. No sé si me explico, porque estoy pensando mucho estos días...
¡Salud!

Mercedes Thepinkant ha dit...

Muy buena entrada, Ramón.
Excelente el comentario de "El Pobrecito Hablador", lo suscribo totalmente.
Avisarme para la excursión a Berlín, ¿eh? que me apunto ya.
Un saludo

Eastriver ha dit...

Acapu, escribir un blog o dibujar es también una forma de pintar muros existentes. La queja y el arte tienen muchísimo terreno abonado...

Jose, hermosísima no diría. Hermosa la zona antigua, el paseo de los tilos, la isla de los museos, esa zona... pero interesante toda ella, y con un enorme valor.

Ay, María Jesús, Ángela ya se ha puesto manos a la obra. Y las derechas son peores cuando se ponen manos a la obra, para ponerse a temblar porque ellas sí que no saben lo que son los miramientos.

Ataúlfa, ¿de dónde eres? Lo digo porque sintonizas el 33... luego estuve pensando que igual eras argentina, con lo cual lo del 33 me extrañaría enormemente. Un abrazo.

Mercedes, naturalmente en cuanto tengamos el vuelo chárter preparado te aviso con un gran grito (afectuoso). Un gran abrazo, amiga.

Lembranza ha dit...

Siiiiiiii, venga Ramón organiza algo, me han entrado unas enormes ganas de conocer Berlin. Me alegro de volver a tenerte con nosotros. Un abrazo

Isabel Martínez ha dit...

Si pudiéramos derribar todos los muros y convertirlos en exposiciones de arte...
Si el gran muro de la hipocresía mundial desapareciera de la faz de la Tierra...
Si dinamitaramos la noción de muro frente a nuestros compañeros de especie...

Me encantó la entrada, Ramon.

Tim Fredriksson ha dit...

Very cool pictures of the Berlin Wall. Its like the Pink Floyd song, the Wall.
/Tim

Dilaida ha dit...

Estupenda entrada, Ramón.
Estoy casada y me estoy cayendo de sueño, te prometo que en la próxima entrada seré más locuaz.
Bicos

tula ha dit...

Estuve unos días en Berlin y me enamoré de esta ciudad, es increíble.
un abrazo.

Ataúlfa Braun ha dit...

Mi querido Ramón, sóc de la ciutat cremada com molts de vosaltres, per això sintonitzo el K33. Y no soy argentina, aunque tengo grandes vinculaciones con Porteñoland.

Eastriver ha dit...

Lembranza, jamás me imaginé organizando un viaje pero cualquier día me pongo. Un abrazo.

Isabel, ese que verbalizas tan bien es el sueño de muchos. A veces me pregunto si es posible o si el ser humano tiende a la desconfianza, a los muros. Podría ser... Un gran abrazo y feliz vieje.

Dilaida, me has hecho reir. Te perdono por estar casada y por ser mi amiga. Un abrazo...

Tula, creo que Berlín sí tiene una cosa: no deja indiferente a nadie. Un beso.

Ataúlfa, la ciudad que nos acoge es la ciudad de los prodigios, yo lo prefiero así, que quemados ya estamos bastante por otros motivos. Sorpresa ha sido, la verdad. Pero más sorpresa ha sido haberte conocido. Un petó.

Ataúlfa Braun ha dit...

Estem en contacte. Petons.

NINA ha dit...

Ramón,
cuando se despinta los artistas lo vuelven a pintar con otras imágenes y entonces es un muro activo?

Qué bueno sería poder verlo!

Baci

Montserrat Sala ha dit...

Amic EasTriver: Parlar ara d'aquest mur enderrocat des de el 1989, ja ens quede una mica lluny. Recorda que la nit que va anar a terra, es van llegir poemes, manifestos, el van cantar mil cançons, es va fer prometences de un no tornar mai més. i mira la memòria història òn a anat a parar. Avui dia en tenim dos de murs que jo sàpiga. A la frontera entre Mexic i els EEUU, i a la Franja de Gaza. Llastimòs.

Eastriver ha dit...

Nina, según tengo entendido cada cierto tiempo se restaura, pero manteniendo las pinturas originales que son algunas de las que se pueden ver aquí. Un abrazo.

Montserrat, és cert que ni estem bé ni anem bé. Queda molt per fer i hi han cosas que no entenc com podem tolerar-les. Però també és veritat que no podem oblidar, l'oblit és la perversió genuina, i que per tant és important mantenir un tros de mur i convertir-lo en art al carrer. Perquè sigui maco de veure i alhora serveixi per saber que allà hi va haver un mur menys maco que dividia tal com segueixen dividint murs encara actuals. Salutacions.

MAMÉ VALDÉS ha dit...

No conozco a nadie que hable mal de Berlín, a mi Berlín me suena a magia como ciudad, música, pintura, fotografías, cine, moda en definitiva mucho arte, y gracias a "Dios" ya no existe el maldito "Muro" un saludo.

Isabel Romana ha dit...

No conozco Berlín, y todos me dicen que es una ciudad fascinante, el centro actual de la cultura europea. Tendré que ir... Un abrazo.

Carlos ha dit...

Me quedo con esa ciudad tan sublime que ha sabido resurgir (en su parte Oriental), porque como bien dices no todo es muro y lo que queda se ha convertido en algo más. El muro puede ser el símbolo de ese resurgir que se palpa en sus calles, totalmente electrizante pero Berlín es una ciudad hermosa y viva por muchas cosas más. Un abrazo.

Camino a Gaia ha dit...

He viajado muy poco. Siempre es bueno que alguien te lleve de viaje. Eres un guia estupendo.
Un saludo

NINA ha dit...

Ah... gracias por el dato.
Entonces va a estar igual para cuando tenga la suerte de verlo.

Baci Ramón.

Antonio ha dit...

Se incrementaron las ganas de conocer Berlín. Tendré que plantearme cuando lo hago.
un abrazo

Mercedes Thepinkant ha dit...

Ramón, te van a dar el premio de la consejería de turismo de Berlin.
Merecidísimo, por cierto.
Un abrazo.

santi ha dit...

hey,,

its cool..