dimarts, 14 de juliol de 2009

MEMÒRIA DE BOLONYA

Aquest curs passat ha estat marcat per les mobilitzacions anti-Bolonya, i pels intents d'alguns de defensar, des del punt de vita de l'excel.lència, un nou pla universitari amb moltes pegues. Era impossible donar un pas sense trobar-te amb alguna queixa. Si, a més, passaves per la UB de Plaça Universitat l'espectacle era aquest que es veu. Vaig anar a una conferència a l'Aula Magna en plena efervescència de la queixa global. I es podia veure com alguns estudiants havien convertit l'escalinata principal de la UB en un campament de gitanos; brutícia, bombones de butà, matalassos, bosses de menjar i d'escombreria, paraments improvitzats amb llençols... Un es pregunta si de debó és necessari omplir-ho tot de merda per fer una defensa eficaç. L'actuació dels mossos, per la seva banda, va significar un nou episodi de la polèmica (de la polèmica de Bolonya i de la polèmica que els persegueix a ells).


En els moments de la lluita Bolonya estava ja aprobada. Vull dir, ningú ho sabia però la lluita havia fet tard un cop més. Per què ningú es va mobilitzar abans què el pla fos aprobat?. I d'altra banda, per què ningú parlava ni parla del que realment pot millorar l'ensenyament al nostre país? Vull dir, un eficaç sistema de beques, complert, sensat, real, just, generós inclús, que premiï als millors i que no signifiqui ni repartir engrunes ni regalar llibres a gent que no vol aprofitar-los.

10 comentaris:

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Las preguntas que te haces son muy pertinentes Ramón. Como dijo alguien, lo malo de las preguntas son las respuestas. Yo intenté contestarlas en una entrada de mi blog (vaya palabreja, cuando más enfadado estaba por todo lo que estaba sucediendio: el perroflautismo maulet viviendo sus momentos de gloria wharlholiana

http://elpobrecitohabladordelsigloxxi.blogspot.com/2009/04/la-tercera-cuestion-universitaria.html

Soy pro-Bolonia convencido. Lo malo de todo es que, mucho me temo que aunque entren en vigor nuevos modos y maneras, los dinosaurios de siempre van a seguir con sus apuntes amarillentos y sus dictados a la coma. A esos no hay Bolonia que los cambie

Ramon ha dit...

De Bolonia lo que menos me gusta es esa bajada generalizada del nivel que hay facultades que han sorteado yo creo que muy dignamente. En España, en general, no creo que Bolonia se note demasiado, ni para bien ni para mal, la verdad. Otra cosa es esa bajada de nivel que ya está presente en la vida universitaria. La solución pasa, estoy convencido, por dignificar la secundaria, por eliminar esa ESO que hace perder tiempo y que aporta tan poco a nivel de contenidos y tanto a nivel de hábitos nocivos y por alargar ni que sea un año el bachillerato, dotándolo de un currículum con cabeza y pies (tan fácil que parece y ya ves...)
Luego la cuestión personal, los apuntes amarillentos, esa inercia terrible, me temo que no es de ahora y desde luego tiene complicadísima solución. El acceso a la docencia universitaria, que genera que entre profesores francamente muy buenos hayan otros de vergüenza ajena, con esas inquinas y esos intereses creados que lo ocupan todo, no creo que nadie se atreva a tocarlo.
Y bueno, entre pensar que Bolonia no cambiará mucho las cosas y ser un pro-Bolonia convencido hay un trecho quilométrico. Tampoco nos pasemos, Mariano... Y que sepas que leí tu artículo en aquel lejano marzo, pero entonces todavía no nos hablábamos...

Pan ha dit...

Ramon, ha sigut ara que s'ha liat amb lo de Bolonia, però quan feia la carrera, que fa més aviat poquet, la gent ja es queixava. Qui? com bé apunta "el pobrecito hablador" els de sempre. Avui Bolonia y demà les marsopas en honolulu, només per això ja vaig desconfiar de tot lo antibolonia. Encara avui no sé en que consisteix. Ara bé, crec que la "masteritis" que n'està resultat de Bolonia o de qué també caldría mirar-la.

vivaduracel ha dit...

A mi m'ha agafat Bolonia fora ja de la facultat, però si jo hagués estat universitari ja us dic que la meva oposició hagués estat frontal del tot, radical. No sé si dec ser del que s'oposen sistemàticament a tot, sí que soc dels que a priori no es creu el que diuen les autoritats i sempre malfio. A més hi ha tants motius per estar en contra de Bolonia. Pensa que no nomes es cosa dels apunts grocs... De totes maneres estic totalment d'acord amb aquest final teu en què dius que el que es mes urgent es un bon sistema de beques, tens raó, aquí està el quid de la questió, peles pels que volen estudiar, peles de debó, sense altre criteri que la capacitat, les ganes i la creativitat.

paula ha dit...

Que pesadilla de Bolonia, ahora que pensaba que ya desconectaba por fin. Yo también estaba en contra pero ya está, a otra cosa. Em una cosa te doy la razón, en esa paranoia de que todos manifestándonos y resulta que llegamos tarde, que Bolonia estaba guisada y servida, y que tendriamos que haber dicho algo como mínimo tres años antes, cuando se empezó a gestar. Pero claro, así somos, unos desinformados. Nos está bien empleado por pusilánimes.
Otro tema, el de los mossos, que buena la pintada, además con su molde y todo. Hablamos otro día.

Ramon ha dit...

Pan, tampoc desonfiis per sistema si els que es queixen són sempre els mateixos... Pensa que de vegades segur que es passen, però d'altres potser tenen raó, digo yo...
Vivaduracel, m'alegro de les teves paraules tan anti-Bolonia, ja estava preocupat pensant que entre la meva entrada i els comentaris fins ara semblava aquest un blog pro-Bolonia, i tampoc era plan, no fotem!
Paula, qué mal rollo, constatar así que nos toman el pelo tanto como quieren y lo fácil que les resulta. Sólo con dificultar el acceso a la información... en plena época de internet y esas cosas. Claro, la mejor forma de esconder algo es poniéndolo a la vista. Nos bombardean con información, y es tanta y tan difícilmente asumible, que naturalmente no prestamos idéntica atención a toda.

MARIEL ha dit...

Ramón, sí, la mejor forma de esconder algo es poniéndolo a la vista. Miramos sin ver. Vemos sin decodificar. Buscamos lo oculto cuando lo oculto se revela en lo evidente. Hacemos que el tiempo pase muy rápido, cuando en realidad se necesita un tiempo lento para circunnavegar la realidad y adentrarse en ella (el tiempo de las bibliotecas, los museos, los teatros y el tiempo que transcurre cuando te sentás a descansar en un banco del parque). Un tiempo que permita experimentar la densidad del momento.

Más alla del affaire Bolonia (me excede por completo), quizá el derrumbe de la educación, esa incapacidad estremecedora para pensar, abstraer y articular un razonamiento, esté ligado a la falta de pasión. La pasión no rankea alto en el diccionario de la posmodernidad, poblado de roces superficiales. Cuando uno se apasiona por algo, se sumerge y se entrega al objeto de su pasión. Puede "leerlo" y esa lectura se transforma en un modo de estar en el mundo. La pasión se incentiva y se transmite, supongo. Un docente apasionado posiblemente atice el fuego y destierre la apatía, que es el mayor de todos los males de este mundo.

Mientras te escribo suena música que posiblemente te gustaría: Regina Spektor cantando Genius Next Door, de su último disco, Far.

Besos desde el sur.

Susana ha dit...

Jo, com Vivaduracel, crec que també hagués estat una anti-Bolonya convençuda. De fet, m'ho considero, malgrat que reconec que hi ha coses que se m'escapen. Tinc entès que hi ha alguns punts interessants, però no cal desfer-se'n en bloc: aprofitem allò aprofitable. La resta em sembla retornar els estudis al vell elitisme econòmic de sempre.

Sobre l'ocupació de la facultat, em va semblar magnífica, Ramon, sento dir-ho. Em va emocionar aquella mobilització estudiantil, ni que fos a deshores (és impossible revocar una norma si encara no s'ha aplicat?, es va aconseguir quan l'Aznar havia aprovat donar classes de religió per sistema a les escoles!), ni que fos en un sistema, diguem-ne, de càmping. Em vaig sentir totalment solidària amb aquells joves que renunciaven a tantes coses perquè la universitat ha de ser d'ells...

I sobre la informació, sempre fan amb nosaltres el que volen. Em sumo a la percepció de presa de pèl contínua.

Una abraçada

Ramon ha dit...

Mariel, la falta de pasión es un mal tan generalizado... Sí, la pasión logra entusiasmarnos, todos lo sabemos por experiencia. Por desgracia es cierto que la posmodernidad y la pasión se llevan mal. Así nos va. Pero yo siempre pienso que aunque no haya pasión en las cosas que menos que exigir profesionalidad, y a veces ni eso. Respecto al tema de la calma, de la tranquilidad, totalmente de acuerdo también, esa es una de mis grandes obsesiones, la necesidad del silencio, de la tranquilidad, del sosiego. Por ahí comienza la paz mental, creo. O por una buena música, como la que comentas o como la que me asalta como una caricia cada vez que visito tu blog.
Susana, pues mira, yo no estoy a priori a favor de Bolonia, pero más porque creo que aporta en el fondo poquísimo que no por el daño que pueda hacer. El daño ya hace años que dura, a muchos niveles. La educación en general va mal y Bolonia no la siento como solución a nada. Por eso soy anti-Bolonia, no tanto porque piense que Bolonia es la raíz de todos los males. Por otro lado hay cosas que más allá del gesto simpático no creo que sirvan para nada. Como oponerse a una ley a nivel europeo aprobada desde hace tres años. Sigo pensando que la queja llegó no tarde sino tardísimo. Y por otro lado, ver el panorama asqueroso de la Uni, con las bombonas de butano amontonadas debajo de los cuadros, con los colchones tirados por las escaleras, el olor infecto, la mierda por el suelo, los papeles, las bolsas de basura, las cacerolas por fregar en una esquina, y los antibolonia ir fumando porros y bebiendo vino de pack, da una imagen que no es precisamente gratificante. Ya sé que uno no se viste de Armani para hacer la revolución, pero de lo que me quejo es que esos tenían una poca pinta de revolucionarios. En cambio sí me han parecido con sentido ocupaciones de otras veces, como las de antisistema, o las tiendas de campaña que se plantaron por toda la ciudad cuando la guerra de Irak...

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI ha dit...

Recuerdo "Mi Idaho privado" de Gus van Sant. Niños ricos que se pueden permitir aventuras contraculturales, porque para después de la aventura está "papá". La versión barcelonesa es el Perroflautismo acolchonado, el mauletismo estelado. Un trabajador, el hijo de un trabajador, no se puede permitir esas veleidades. Y si cae en la trampa está perdido, para siempre. Por eso hay que eixigir con rigor cambios en la universidad, en la educación en general, y Bolonia es una estupenda oportunidad: no va a haber otra en mucho tiempo.